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Sanidad reformará la ley para frenar el registro privado de médulas

La organización alemana DKMS alega que el sistema español funciona mal

El Ministerio de Sanidad ha dado un paso más para cerrar el paso a la organización alemana DKMS y ha anunciado que modificará la normativa para que en España exista un único registro de donantes de médula, y que este será público (se supone que gestionado por la Fundación Josep Carreras como hasta ahora).

Esa fue la respuesta del departamento que dirige Ana Mato a la comparecencia ayer del director de DKMS, Stefan Winter, y el cofundador Gerhard Ehninger, que, tres días después de que se conociera el caso, decidieron por fin dar su versión del conflicto que mantienen con la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), después de que hubieran reclutado hasta 1.200 donantes en una campaña en Avilés.

La próxima campaña para captar donantes en Bilbao está en duda

Ehninger fue el más tajante en sus motivos. "Somos mejores que cualquier sistema público", y, en cambio, el "sistema español no es óptimo", fue el resumen de su intervención. "Miren los datos. Mientras un alemán tiene un 80% de probabilidades de encontrar un donante, un hispano tiene un 40%". "Es cuestión de probabilidades", añadió Winter: "DKMS tiene tres millones de donantes para 82 millones de alemanes, y España 91.000 para 46 millones". Por eso no dudó en afirmar que "cientos de pacientes mueren innecesariamente en España".

El argumento sería demoledor si fuera cierto. Pero los datos no lo corroboran. La Fundación Josep Carreras ofrece cifras que lo refutan. Según su memoria de 2010, entre 2008 y 2010 inició 2.006 búsquedas de un donante. Al año, se había encontrado en el registro internacional uno para el 72% de los solicitantes. A partir de ese periodo, las probabilidades de que aparezca un tejido compatible son muy escasas, y algo menos de un 20% no lo consigue nunca (lo mismo que pasa con los alemanes), había dicho ya el director de la ONT, Rafael Matesanz. La diferencia está en que Ehninger tiene solo en cuenta los datos de personas que acuden a su registro, pero eso no es lo que sucede en realidad. Aunque cada país intenta que el donante sea lo más cercano posible (primero, porque es más fácil que sean compatibles y, segundo, porque sale más barato -una médula traída de DKMS cuesta 14.500 euros, si es de la Fundación Carreras son 8.500-), todos los sistemas sanitarios están conectados y tienen acceso a los 18,6 millones de donantes registrados en todo el mundo. Sin embargo, al hacérselo notar a Ehninger, este se limitó a decir que "era falso". "En mi país los periodistas no se creen los datos oficiales", argumentó. Y, como criterio para dar veracidad a su versión, se limitó a decir que él era "un científico".

Pero, aunque se centrara en los datos de DKMS, hay otro aspecto que no ha tenido en cuenta. Es verdad que España, como admite la Fundación Carreras y recalcó Ehninger, no está al mismo nivel que Alemania en donantes de médula, pero, en cambio, tiene 51.000 muestras de cordón umbilical -un 10% del total mundial-, y este material tiene la ventaja de que es más versátil como fuente para un trasplante, por lo que suple de sobra la falta de médulas.

Los portavoces de la organización alemana insistieron en que su único objetivo al intentar operar en España era ayudar a salvar vidas. En este sentido, dadas las carencias que, según ellos, tiene el sistema español, pidieron a la ministra de Sanidad, Ana Mato, que no promulgara una ley "antivida". Por lo que se vio horas después llegaron demasiado tarde. Para ellos, la propuesta española, similar a la regulación francesa, "es un error". Por cierto, que recalcaron que no se les había echado de Francia y Brasil, aunque no desmintieron que intentaron operar y no les dejaron. Y, en la línea de su altruismo, afirmaron que querían operar ahí porque ambos países "necesitan ayuda urgente".

En la situación actual, no están claros los siguientes pasos de la organización. Esta insiste en que no ha hecho nada ilegal -aunque, en cualquier caso, su misión "es ayudar a los pacientes, no seguir conceptos erróneos", dijo Ehninger-.

DKMS tiene pendiente una posible convocatoria para una campaña de captación de donantes el 21 de octubre en Bilbao, y les gustaría contactar con la periodista Concha García Campoy, quien recientemente ha informado de que tiene leucemia. Pero admiten que la oposición de la ONT ha hecho que los pacientes duden.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de enero de 2012