Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Hablar de la muerte a un niño

Javier Arnal, profesor de la UPV, analiza en una tesis 57 obras infantiles que abordan el fallecimiento de un ser querido

Tratar determinados temas, como la muerte, con niños siempre resulta complicado. Entre el tabú y el cliché, cuando toca el momento de explicar, por ejemplo, el fallecimiento de un abuelo, madre o amigo "no sabemos como abordarlo. No lo sabemos hacer como adultos, menos delante de un niño", explica Javier Arnal, profesor de la UPV. El docente analiza en la tesis El tratamiento de la muerte en el álbum ilustrado infantil. Obras publicadas en castellano 57 libros en los que de una u otra manera los más pequeños entran en contacto con el espinoso asunto.

"Vivimos en una sociedad del éxito, monocolor y el tema de la muerte en las obras contemporáneas ha quedado relegado", argumenta el profesor de Literatura Infantil y Juvenil en la facultad de Magisterio del campus de la UPV en Vitoria. "Hemos relegado la literatura infantil a un valor excesivamente pedagógico, no se escribe o se lee por placer, si no por el dictado de la escuela, de la sociedad", añade. El profesor considera el tema de la muerte "apasionante, natural y universal", el problema: "no sabemos qué hacer con él. Sucede algo parecido con la sexualidad, cuando hablamos de la florecita y la abeja", recuerda.

"No sabemos qué hacer con la muerte o con la sexualidad", explica el autor

El escritor propone abordar estos temas con naturalidad, como un hecho más

Arnal, autor también de libros infantiles, se ha encontrado en las obras analizadas que "la muerte era tratada en general de forma bastante literaria y natural. Incluso con valentía", precisa el profesor. Entre los relatos estudiados, obras contemporáneas publicadas entre 1980 y 2008, ya hayan sido editadas directamente en castellano o traducciones, se encuentran títulos como El pato y la muerte, de Wolf Erlbruch, Regaliz, de Sylvia van Ommen o ¿Cómo es posible?, de Peter Schössow.

Pero, ¿cómo explicarle la muerte a un niño? Arnal ha alumbrado dos álbumes durante la realización de su tesis: El corazón del sastre y Caja de cartón, editados por Oqo. Dos trabajos en los que "no sé si por influencia del estudio se me ha muerto algún protagonista por el camino, hay muertes, pero no es el tema principal", aclara. El escritor incluye en sus obras el fallecimiento de algún personaje intercalado con otras historias, con una narración en un principio ajena al hecho en sí. "Lo trato con naturalidad, no me propongo escribir un cuento sobre, o alrededor de la muerte, sino que la muestro como un hecho más".

Arnal además subraya que entre las obras analizadas destaca un elemento común: "una postura de género muy avanzada". "El tratamiento de los sentimientos en estos libros no difiere de si es una niña o un niño. La muerte es un hecho que provoca multitud de sentimientos", continúa el profesor, "independientemente del sexo. Los niños no esconden sus sentimientos, los sufren y los manifiestan por igual", remarca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de enero de 2012