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Reportaje:

Arquitectura bajo cero

El hallazgo de una inscripción grabada en una dovela de piedra sitúa en 1702 la construcción del nevero de Agres

La revolución industrial se las llevó por delante. Pero antes estas arcaicas y, a la vez, ingeniosas estructuras arquitectónicas fueron las mejores fábricas de hielo entre los siglos XVII y XIX. Uno de los prototipos con más pedigrí arqueológico entre estas neveras sin electricidad es la Cava Gran de Agres, en el corazón de la sierra de Mariola.

Estas construcciones fueron diseñadas como depósitos para la nieve recogida en las montañas. Los pozos se excavaban en el subsuelo y luego se revestían con mampostería; otras veces se tallaban en rocas.

Los trabajos previos para la restauración del nevero de Agres, coordinados por el área de Arquitectura de la Diputación de Alicante, han sacado a la luz el sistema de drenaje original de la instalación y una fecha, 1702, grabada en una dovela de piedra próxima a la clave que comparten los arcos de la bóveda que cubre el pozo. Si esa inscripción refleja el año en que la piedra se colocó en ese lugar, se puede colegir que el diseño de la cava se perfiló en esas fechas. Los investigadores, no obstante, no han conseguido aún datar el período exacto de la construcción de la Cava Gran, aunque sí está documentado que la nevera ya estaba a pleno rendimiento en 1780.

La restauración saca a la luz el sistema de drenaje del pozo

La instalación dejó de fabricar hielo a finales del siglo XIX

Los trabajos de restauración del enclave han incluido el estudio de la arquitectura del nevero, su sistema constructivo y los materiales empleados, así como su investigación histórica a través de la documentación y la exploración llevada a cabo con metodología arqueológica en el fondo del pozo.

El diputado de Arquitectura, Javier Sendra, destaca la importancia de estos hallazgos. "Permiten conocer un poco más la función y la arquitectura de este singular enclave declarado Bien de Relevancia Local", explica Senda en una nota de la Diputación. "El objetivo de la Diputación es garantizar su conservación", añade.

La excavación del relleno que se hallaba en el fondo del pozo ha permitido recuperar unos 100 metros cúbicos de construcción original del nevero, como sillares, mampuestos y restos de ladrillos y tejas. La limpieza de la superficie del fondo también ha sacado a la luz el sistema de drenaje del pozo.

La Cava Gran cesó su actividad a fínales del XIX con la irrupción del hielo industrial. Pero antes, la nieve congelada de esta nevera y otras muchas de la comarca fue básica para la conservación de alimientos, sobre todo el pescado, enfriar bebidas y frutas y elaborar refrescos. Y también postres, lo que las convierte en una antesala de la ahora pujante industria de helados de la comarca

La Diputación de Alicante adquirió el nevero en 2008. La institución ha invertido 100.000 euros en los primeros trabajos para su puesta en valor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de enero de 2012