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Oleada de atentados contra iglesias católicas en Nigeria

Un grupo islamista reivindica los ataques, que han dejado 40 muertos

Una oleada de atentados contra varias iglesias católicas en Nigeria ensangrentó ayer la celebración de la Navidad y causó al menos 40 muertos. En total, cinco bombas estallaron en los templos, algunos repletos de fieles. El grupo islamista Boko Haram ha reivindicado los atentados, en lo que parece un golpe destinado a provocar una guerra civil. Boko Haram quiere imponer la sharía (ley islámica) en este país africano de 160 millones, dividido entre cristianos y musulmanes. En los últimos tiempos, los islamistas han aumentado los atentados y la sofisticación de los explosivos que emplea.

El atentado más sangriento se produjo en la iglesia de Santa Teresa, en Madala, una ciudad situada a 40 kilómetros de Abuja, la capital nigeriana. El templo estaba abarrotado de gente que asistía a la misa. La explosión provocó al menos 27 muertos, según el sacerdote, Christopher Bard. La cifra, sin embargo, podría aumentar a medida en que avanzan las tareas de rescate. "Estaba en la iglesia con mi familia cuando oímos la explosión. Yo eché a correr", narraba Timothy Onyekwere. "No sé dónde están mis hijos y mi mujer. No sé cuántos han muerto, pero hay muchos cuerpos".

El templo de Santa Teresa estaba lleno de fieles por la misa de Navidad

La explosión, que dejó demás decenas de heridos, destruyó la iglesia y rompió los cristales de muchos de los edificios colindantes. "Escuché el estallido y mi casa empezó a temblar", relató Tony Akpan, uno de los vecinos de Madala. "Salí para ver qué ocurría. Yo mismo conté hasta 19 cuerpos, muchos mutilados, y cinco vehículos destrozados".

Tras la explosión en Madala, la ira se apoderó de la gente. Miles de jóvenes colocaron barricadas en la carretera que une Abuja, la capital con el norte del país, mayoritariamente musulmán. La policía los disolvió con botes de humo.

Las otras bombas estallaron en iglesias durante el rezo de Navidad en Jos, en el centro del país, Gadaka, en el noreste, y en Damaturo, en el norte del país. Las informaciones que llegan de esas localidades son aún fragmentarias. Sí se sabe que la ciudad de Jos había recibido amenazas del grupo Boko Haram en los últimos días.

El presidente del país, Goodluck Jonathan, cristiano originario del sur, ha calificado los ataques de "afrenta a la seguridad colectiva y a la libertad", y prometió combatir a sus autores. La secta islamista radical Boko Haram -término en hausa que significa "la educación occidental es pecado"- toma como modelo a los talibanes afganos y está confinada sobre todo en una región del noreste del país, donde mantiene combates con el Ejército nigeriano. Sin embargo, los islamistas también han atentado en varios puntos del país en los últimos meses. Esta organización asumió la autoría, el pasado 26 de agosto, del ataque suicida contra un edificio de la ONU en Abuja que acabó con la vida de una veintena de personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de diciembre de 2011