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Reportaje:

"Villa lo quiere todo"

Operado ayer de una fractura de la tibia izquierda, los médicos confían en que el jugador del Barça se recupere para disputar la final de la 'Champions' y la Eurocopa

David Villa mantiene sus aspiraciones de disputar la final de la Liga de Campeones, el 19 de mayo, y la Eurocopa, a partir del 8 de junio, después de ser operado ayer por la tarde de una fractura de la tibia izquierda por el equipo médico de Ramon Cugat en la clínica Quirón. Al jugador azulgrana, de 30 años, se le practicó una osteosíntesis, un tratamiento quirúrgico para la reducción de fracturas óseas mediante el implante de un clavo endomecular. La operación, en la que también participaron Ricard Pruna, médico del Bacelona, y Juan Cota, doctor de la Federación Española de Fútbol, discurrió tal y como estaba prevista, "de manera fantástica", de acuerdo a la opinión médica.

"No se ha presentado ninguna sorpresa". El plazo de recuperación, por tanto, se sitúa de cuatro a cinco meses. "Vamos a ver si puede estar a punto para el Europeo", respondió Cugat al tiempo que preguntaba por la fecha de la final de la Champions y añadía: "Un poco justo. Aunque hemos tenido casos que han funcionado. Quien lo decidirá es su pierna. El jugador quiere participar en las dos competiciones. Lo quiere todo".

Ningún jugador se opera de forma preventiva de una fractura de estrés

A favor del futbolista azulgrana juega su buena disposición anímica. "La única preocupación que tenía David era no ver el quirófano", confesó Cugat, " y conseguimos que saliera y entrara de la habitación sin darse cuenta". "El postoperatorio ha sido fantástico. Nunca había visto a nadie tan vital", subrayó Pruna. "A la media hora ya estaba mandando mensajes. Está más que perfecto anímicamente". "Ahora hay que aguardar la cicatrización, que haga callo, mirar cómo evoluciona el día a día", remató Cugat.

Ambos médicos, que comparecieron en rueda de prensa, coincidieron en que Villa sufría desde hacía tiempo una "fractura por estrés", dolencia de la que "ningún futbolista se opera de manera preventiva porque no quieren interrumpir su actividad profesional por el mismo período de baja que si te intervinieran", afirmó Cugat. "La alternativa es: parar cuando se detecta, operar y estar de baja cuatro meses o seguir jugando y aguardar a que no se rompa nunca como ha pasado tantas veces, sobre todo si es la parte posterior, pues la anterior es menos resistente, como es el caso".

Pruna precisó que desde mayo disponían de una imagen en la que se observaba la lesión del ariete. El dolor, sin embargo, remitió hasta septiembre, cuando se estimó que podía sufrir la fractura por estrés. Así se lo comentaron al futbolista, que quiso seguir jugando, y a los médicos de la federación. Villa alternó sus partidos con el Barça y con La Roja hasta que el pasado jueves se fracturó la tibia en Japón. "En el deporte, el 15% de las fracturas son por estrés, fenómeno que se produce por sobrecargas, mientras que en la población son de un 1%", dijo Cugat.

Los médicos también precisaron que si no habían intervenido antes al jugador, que ingresó en la clínica el pasado viernes después de viajar en un avión medicalizado desde Yokohama, es por que con el traslado existía un "riesgo de síndrome compartimental", precisó Cugat. "La pierna se había hinchado mucho, había que ir con cuidado con la musculatura, y era preferible a conseguir que el jugador tuviera una mejor estabilidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de diciembre de 2011