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El Gobierno insta a asumir la inmigración como un fenómeno "estable y positivo"

El Ejecutivo lanza el futuro pacto social por la integración de los extranjeros

La ciudadanía vasca será en el futuro más diversa de lo que hoy es. En el marco de un mundo globalizado, la inmigración se presenta como un fenómeno "estable" más que transitorio, también en Euskadi. Sobre estas premisas, el Gobierno lanzó ayer la anunciada reflexión sobre el futuro Pacto Social por la Inmigración, que aspira a evolucionar desde el concepto de acogida de los extranjeros hasta su completa integración para aprovechar sus efectos "positivos" sobre el conjunto de la sociedad. "Nueve de cada diez desean quedarse entre nosotros, al menos durante los próximos cinco años", recordó la consejera de Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta.

Bilbao acogió la presentación del documento que servirá como base del debate y la reflexión que, durante los próximos meses, mantendrán las distintas instituciones y los agentes sociales que trabajan en el campo de la inmigración. Sus conclusiones conformarán el documento definitivo que, a partir de la próxima primavera, fijará la estrategia a seguir para alcanzar "una sociedad plural e inclusiva donde las libertades, los derechos y las obligaciones fundamentales de todas las personas pivoten sobre el lugar de residencia, y no sobre su condición de nacionales o extranjeros".

ELA percibe una mera "campaña de imagen" y rechaza la iniciativa

El documento base, elaborado por una comisión de expertos universitarios, sociales, políticos y económicos, pretende ser "un punto de partida" y, como tal, no plantea propuestas concretas de actuación, pero sí principios generales sobre los que comenzar a trabajar. Entre otros, aboga por impulsar con normalidad la imagen de una sociedad "cada vez más plural" y por cuidar "los discursos" públicos para evitar la formación de prejuicios negativos sobre el fenómeno de la inmigración. En este sentido, destaca el papel de la educación como elemento decisivo para sostener una "equiparación de derechos" entre la población autóctona y extranjera.

Pese a no recurrir como guía a la perspectiva "utilitarista o instrumental", la propuesta de Pacto Social por la Inmigración sí destaca la llegada de extranjeros como una "ventana de oportunidad" para Euskadi. No en vano, contribuyen al rejuvenecimiento parcial de una sociedad envejecida, como la vasca, y a mantener el volumen de habitantes en un cotexto natural regresivo. En la actualidad son casi 145.000 las personas que han recalado en Euskadi desde otros países, lo que supone un 6,6% de la población. Apenas la mitad que la media española. Ocho de cada diez tienen menos de 45 años y en su mayoría proceden de Latinoamérica.

Otro de los aspectos del documento base hace referencia a la relevancia del ámbito local en el proceso de integración de los inmigrantes, pese a responder su llegada a un fenómeno global. Por último, el borrador emplaza a "afrontar las dificultades en positivo y mirar al futuro con esperanza", ya que los extranjeros son, en su gran mayoría, personas que manifiestan activamente su voluntad de incorporarse a la sociedad que les recibe.

El sindicato ELA ya adelantó ayer que no apoyará el Pacto Social por la Inmigración al entender que supone "una campaña de imagen para ocultar la inexistencia de una verdadera política de inmigración".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de diciembre de 2011