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Arranca el AVE gallego

Blanco inaugura la línea A Coruña-Santiago-Ourense

Galicia estrena una de las obras más discutidas de los últimos años. Desde hoy, Ourense, Santiago y A Coruña están unidas por trenes Avant de alta velocidad regional, que ofertarán 2.800 plazas semanales a través de una línea ferroviaria de 150 kilómetros. La inauguración de esta infraestructura, que ha costado 3.300 millones de euros y que inició su tramitación cuando el ahora presidente del Principado de Asturias, Francisco Álvarez Cascos, era ministro de Fomento, sirvió ayer para calmar, al menos durante unas horas, las agitadas aguas de la relación entre PSOE y PP durante la última semana. En los últimos días, las acusaciones arreciaron tras conocerse que el Partido Popular ha pedido al Gobierno en funciones que no adjudique tramos del AVE gallego.

Pero ayer no era día de reproches, y en el viaje institucional, previo a la apertura comercial de la línea, hoy mismo, la Xunta de Feijóo y el Ejecutivo en funciones se limitaron a resaltar la importancia del acontecimiento.La sombra de una paralización sobreveló el ambiente durante toda la última semana. Alberto Núñez Feijóo, a pesar de haber reconocido que ve "lógico" que sea el Gobierno de Mariano Rajoy el que finalice las adjudicaciones, se ha comprometido a reclamar al nuevo Ejecutivo popular que finalice las obras, de la misma forma que lo hizo con el socialista.

En su discurso, José Blanco aseguró que confía en que el PP cumpla su palabra. Para el aún titular de Fomento, el AVE a Galicia es "un proyecto de Estado que debe trascender al color político de los gobiernos". Su discurso tuvo sabor a despedida. El de ayer fue su último acto como ministro, y los invitados al acto lo tuvieron en cuenta: fue ovacionado notablemente al final de su discurso. Blanco evitó referirse a la eventual paralización del proyecto.

Quien sí mostró dudas sobre el compromiso de los populares fue el secretario general del PSdeG, Pachi Vázquez. "Vamos a pensar que lo cumplen", manifestó a los periodistas. El líder socialista matizó que es un día para felicitaciones, pero hizo un esfuerzo para "creerse lo que dice Feijóo". También habló Francisco Álvarez Cascos. Para el ahora presidente de Asturias, "en unos momentos en los que se habla tanto de la necesidad de reformar el proyecto europeo, España tiene que revisar su política para completar el proyecto de integración", en referencia a la escasa adaptación de la red ferroviaria española al ancho internacional.

Los alcaldes de las tres ciudades beneficiadas por la nueva línea agradecieron a Blanco su implicación con esta infraestructura y unificaron sus discursos a través del recurrente concepto de la Galicia única. Y también policéntrica, ya que para el regidor coruñés, Carlos Negreira, este proyecto acerca a la comunidad a un futuro de colaboración y no de competición. Gerardo Conde Roa, alcalde de Santiago, aseveró que "va a contribuir al acercamiento de todos los gallegos". Por su parte, el de Ourense, Francisco Rodríguez, fue el menos cordial de todos, ya que exigió en varias ocasiones que no se aplacen las obras de la línea hacia Madrid y las nuevas estaciones intermodales.

El servicio inaugurado utiliza el nuevo trazado construido entre Ourense y Santiago y el remozado trayecto entre la capital gallega y A Coruña. Casi la mitad de las nuevas vías construidas son túneles o viaductos. Por rematar queda la infraestructura entre la ciudad de As Burgas y la provincia de Zamora. Aún quedan por adjudicar 870 millones de euros y otros 1.400 por licitar.

Los tiempos de viaje se verán reducidos considerablemente. Entre Ourense y A Coruña durará una hora y ocho minutos. Entre Santiago y Ourense, el tiempo de viaje será de 38 minutos, y entre A Coruña y Santiago pasará de 35 a 28 minutos. Renfe pondrá en circulación 10 servicios Avant (cinco por sentido) entre Ourense y Santiago, de los cuales cuatro (dos por sentido) circularán hasta y desde A Coruña, manteniéndose los servicios existentes en la actualidad a través de las vías convencionales. En el segundo trimestre de 2012 entrarán en servicio los nuevos trenes Alvia Híbridos, lo que supondrá una nueva mejora de otros 30 minutos adicionales en el trayecto entre Galicia y Madrid.

También se benefician las conexiones con el resto de destinos del centro peninsular. Así, con la entrada en servicio de la nueva conexión regional, el tiempo de viaje entre Madrid y Galicia se reducirá en torno a una hora. El Talgo que efectúa su recorrido diario desde Madrid Chamartín realizará el viaje hasta Santiago en 6 horas y 7 minutos (casi una hora menos), y hasta A Coruña en 6 horas y 40 minutos.

Ante la ausencia de la Familia Real, presente en inauguraciones anteriores de líneas de AVE, el protagonista ayer fue el ex ministro y presidente asturiano Francisco Álvarez-Cascos, informa David Reinero. Desde su llegada a la estación de A Coruña, inicio del viaje, Feijóo se esforzó en que quien fue uno de sus mentores políticos saliese en las fotos, frente a sus intentos de pasar desapercibido, especialmente al descubrirse la placa conmemorativa. Como es habitual en la última etapa tanto en Fomento como en la Xunta, en ella no se consignó el nombre de ningún político. Blanco deja el ministerio con una sola placa con su nombre, en el nuevo puente de Lugo, por deseo del alcalde.

"De esta estación salió el primer tren de Alta Velocidad de la línea Galicia-Madrid", reza la placa. A bordo, Feijóo, Blanco, Álvarez-Cascos y Pilar Rojo compartieron mesa protocolariamente hasta Ourense. La vuelta, con menos pasajeros a bordo, la hicieron ya a solas los presidentes gallego y asturiano, compartiendo confidencias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de diciembre de 2011