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EL SAQUEO DE UNA EMPRESA PÚBLICA

Fabra se siente "avergonzado" por Emarsa pero no toma ninguna medida

Mantiene en el cargo al vicepresidente de la Diputación de Valencia imputado

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, afirmó ayer que el alud de corrupción que está saliendo a la luz en relación con el saqueo de la empresa pública Emarsa, en el que aparecen implicados varios cargos del PP, "nos está avergonzando como Administración y como sociedad, y vamos a colaborar al máximo para que esas personas que han hecho un mal uso de un recurso de todos puedan enfrentarse a los tribunales y que ellos, que son los que han realizado esta malversación de fondos, paguen". Fabra hizo esa declaración de intenciones y, al mismo tiempo, descartó adoptar medidas.

Enrique Crespo, vicepresidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Manises con el PP, imputado en el caso por malversación, estafa continuada y delitos societarios, y a quien su compañero de partido y exgerente de Emarsa Esteban Cuesta ha señalado ante el juez como cabecilla del pillaje, mantendrá sus cargos. Debe primar, agregó Fabra, la presunción de inocencia.

El fondo de la posición del presidente de la Generalitat se mantuvo en línea con lo que han declarado en los últimos meses otros dirigentes de su partido. Las formas, sin embargo, contrastaron sobre todo con las de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que un día antes respondió a la petición de explicaciones por el saqueo aludiendo a la denuncia de un empresario contra el ministro de Fomento, José Blanco. El Ayuntamiento de Valencia que dirige ha ejercido un virtual control de la sociedad desde los años noventa, y los dos presidentes de Emarsa que precedieron a Crespo, Vicente Jurado y Silvestre Senent, integran el actual equipo de gobierno municipal de Barberá.

No es la primera vez que la dirección regional del PP marca distancias con la alcaldesa en el caso. El 11 de noviembre su concejal Jorge Bellver aseguró que el partido mantendría a Cuesta, dirigente del partido en Valencia, mientras no hubiera una resolución de los jueces al respecto. Unas horas después la dirección regional del Partido Popular anunciaba que suspendía cautelarmente al exgerente.

Los socialistas, que han propuesto una comisión de investigación sobre Emarsa en las Cortes que Fabra todavía no ha anunciado si vetará, consideraron que avergonzarse era insuficiente e instaron al presidente y a la alcaldesa a asumir "responsabilidades políticas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2011