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China pedirá la extensión del Protocolo de Kioto en la cumbre de Durban

Los actuales objetivos expiran a finales de 2012

El Gobierno chino ha asegurado este martes que pedirá la extensión del protocolo de Kioto y la creación de un mecanismo de financiación para ayudar a los países en desarrollo a luchar contra el calentamiento global en la cumbre sobre el cambio climático que se celebrará a partir del lunes que viene en la ciudad surafricana de Durban.

Xie Zhenhua, vicepresidente de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo y máximo negociador chino sobre esta cuestión, ha afirmado que los nuevos compromisos de reducción de emisiones de dióxido de carbono por parte de los países desarrollados, bajo el Protocolo de Kioto, deberían dejarse claros tan pronto como sea posible. Los actuales objetivos expiran a finales de 2012. Por lo que respecta a China, ha dicho que solo aceptará compromisos "adecuados" a su "nivel de desarrollo".

Las declaraciones de Xie están en línea con la posición habitual de Pekín, es decir, que son las naciones desarrolladas las que deben asumir la responsabilidad sobre el cambio climático porque son ellas las causantes del problema, debido a su larga historia de industrialización. Los países ricos, sin embargo, insisten en que las naciones emergentes deben aceptar también restricciones vinculantes, algo que estas rechazan porque, según dicen, frenarían sus esfuerzos para salir de la pobreza.

La falta de objetivos obligatorios para China -mayor emisor del mundo de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global- e India, y la negativa de Estados Unidos a unirse al Protocolo de Kioto han debilitado gravemente los esfuerzos para hacer frente al cambio climático, especialmente tras el fracaso de la cumbre de Copenhage, en 2009. Canadá, Japón y Rusia ya han rechazado una segunda ronda de compromisos, debido a la falta de limitaciones legales para los mayores países contaminantes.

Europa asegura que acepta una continuación del protocolo, siempre que Washington y Pekín demuestren que son serios cuando hablan de llevar a cabo grandes recortes de las emisiones en los próximos años.

China ha presentado este martes un libro blanco sobre el cambio climático, que, aunque da pocos datos nuevos, reúne de forma integral los avances realizados hasta ahora por el país asiático en la lucha contra los gases de efecto invernadero y los objetivos para el futuro. Xie, jefe de la delegación que viajará a Durban, ha asegurado que, mientras los países en desarrollo han dado pasos significativos, las naciones ricas arrastran los pies ante el problema.

Según el documento, las tareas más urgentes que debe abordar la reunión surafricana son clarificar el nuevo plan de reducción de emisiones para los países desarrollados y garantizar "nuevos, adicionales y abundantes fondos" para que las economías en desarrollo luchen contra el calentamiento global.

En el punto de mira, está la constitución de un paquete de ayudas dotado con 100.000 millones de dólares (73.800 millones de euros) y las vías necesarias para reunir este dinero. Algo que el propio Xie ha reconocido que no será fácil, debido a la crisis económica mundial. Según ha dicho, algunos países quizás no sean capaces de contribuir con la cantidad que habían pensado inicialmente; pero ha insistido en que debe avanzarse en la creación de los mecanismos necesarios para determinar cómo se nutre el fondo y cómo es gestionado a largo plazo porque, según ha afirmado, la crisis y las dificultades financieras globales son algo temporal.

Xie ha insistido en que hay múltiples opciones, pero que la principal fuente de financiación debe ser fondos públicos de los países desarrollados. "Si tienes dificultades, puedes donar menos dinero, pero el mecanismo debería estar ahí", ha señalado, informa Associated Press.

Hace dos años, días antes de la cumbre de Copenhage, Pekín anunció un importante plan de eficiencia energética, con el objetivo de reducir entre un 40% y un 45% la cantidad de emisiones de CO2 por unidad de PIB (producto interior bruto) -medida conocida como "intensidad de carbono"- entre 2005 y 2020. El compromiso no significa que China vaya a recortar el total de las emisiones en ese plazo, ya que al estar ligadas al progreso de su economía, y debido al rápido desarrollo del país, seguirían aumentando, aunque a menor ritmo. Lo que sí implica es que se producirá un aumento de la eficiencia energética de sus industrias. El libro blanco asegura que China ha reducido un 20% las emisiones de carbono por unidad de PIB entre 2005 y 2010. Además, pretende que el 15% de su energía provenga de fuentes renovables para 2020 y quiere incrementar su superficie forestal.

XINHUA (CORDON PRESS)

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