Los conflictos de la sanidad

Cataluña avanza más recortes, pero salvando a la red sanitaria, tras otra huelga

En plena huelga de médicos en protesta por los recortes, la Generalitat admitió ayer por primera vez que contempla aplicar nuevos ajustes en el presupuesto del Departamento de Salud para 2012. Este recorte, detalló, no afectará la inversión en la red sanitaria ni debería incidir, por tanto, en la calidad asistencial que reciban los pacientes. "Estos recursos quedarán blindados en el presupuesto", precisó el consejero de Salud, Boi Ruiz, minutos después de que unos 300 médicos reclamaran su dimisión ante la sede del Departamento.

Hasta ahora, Ruiz había insistido en que el presupuesto de 2012 consolidaría los recortes aplicados este año pero sin ampliarlos. No será así, pero el consejero aseguró que los ciudadanos ni lo notarán. Entre las actuaciones que maneja la Generalitat para ahorrar el año que viene, Ruiz apuntó a la reducción del coste del alquiler de algunos equipamientos sanitarios, renunciar a campañas de publicidad y rebajar gastos mediante la reorganización de estructuras administrativas. Ruiz no matizó si prevé más despidos de empleados temporales y eventuales, aunque la anunciada reestructuración del Instituto Catalán de la Salud prevé precisamente reducir la masa salarial de la plantilla sanitaria de la Generalitat.

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Inquietud en el sector

El ajuste del 10% en el presupuesto de Salud de 2011 que aplicó la Generalitat, de casi 1.000 millones de euros, ha irritado al sector sanitario, que considera "inviable" prorrogar esta situación.

Por ello el anuncio de nuevos ajustes, aunque estos dejen al margen la red sanitaria, fue recibido con inquietud. "Parece una provocación, no sabemos hasta dónde quieren llegar pero no nos quedaremos con los brazos cruzados", respondió Albert Tomàs, el presidente del sindicato Médicos de Cataluña, que convocó la huelga contra los recortes precisamente ante el rumor de que Salud aplicaría nuevos rebajas. La Generalitat, por su parte, les criticó asegurando que el paro del colectivo médico solo perseguía mejorar sus sueldos. "Ahora nos dan la razón", lamentó Tomàs.

El personal sanitario concertado también aguarda con recelo los presupuestos del año que viene. Los recortes de 2011 culminaron con el despido de unos 3.000 eventuales y un acuerdo para evitar más despidos entre empresas y profesionales que está condicionado a que Salud no reduzca su aportación el próximo año.

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