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La crisis del euro | La regulación financiera

El G-20 retrasa a 2016 el recargo de capital a los grandes bancos

El Santander, único español en la lista de entidades sistémicas

Los gigantes financieros, aquellos cuya quiebra puede arrastrar al resto del sistema, ya saben a qué atenerse. El G-20 aprobó ayer, a instancias del Consejo de Estabilidad Financiera, un paquete de medidas específico para 29 bancos "sistémicos". La regulación incorpora, como estaba previsto, requisitos de capital adicionales sobre lo ya decidido en los acuerdos de Basilea III, las normas internacionales en la materia. Pero se les da más tiempo para prepararse: la aplicación de esos recargos se retrasa tres años, hasta 2016. La lista publicada ayer solo incluye un banco español, el Santander.

Los acuerdos de Basilea III obligan a todos los bancos a elevar su capital de máxima calidad del 2,5% al 7% de sus activos ponderados por riesgo, de forma gradual de 2013 a 2019. A eso, los grandes bancos tendrán que sumar un recargo de capital de entre el 1% y el 2,5% de los activos. Además, se da la opción a los supervisores de estirar hasta el 3,5% ese recargo para castigar a las entidades demasiado arriesgadas.

Los 29 afectados deberán tener entre un 1% y un 2,5% de capital extra

En la lista, realizada en función del tamaño, complejidad e interconexión de las entidades, predominan los bancos anglosajonas y hay alguna sorpresa: se mantiene a Dexia, pese a su reciente segregación para evitar la quiebra. Y se cae BBVA, pese a que la vicepresidenta Elena Salgado dio por hecho hace meses que sí estaría.

La lista es un arma de doble filo. Por un lado, les somete a una supervisión mucho más estricta y les exige más capital. Por otro, eso mismo, y el aval implícito de que el Estado acabaría por socorrerlas, influirá en una mejor valoración de los mercados, lo que podría abaratar su financiación y sostener su cotización bursátil.

La lista se revisará cada año, y la decisión definitiva se tomará en noviembre de 2014, con datos de 2013. La justificación dada por Mario Draghi, presidente del Consejo hasta ayer mismo -será relevado por el canadiense Mark Carney- es que los bancos necesitan tiempo para compilar datos y establecer sus planes de captación de capital.

Será en 2014 también cuando se establezca el nivel de recargo (entre el 1% y el 2,5% adicional) para cada banco. Estimaciones provisionales citadas por la agencia Reuters indican que a solo cinco bancos (ver gráfico) se les aplicaría, con los datos actuales, el máximo recargo (2,5%). Al Santander se le adjudica el recargo más bajo (1%), lo que le obligaría a tener un nivel de capital del 8% en 2019. Es una referencia accesible, sobre todo porque las autoridades europeas obligan a todos los grandes bancos de la UE a reforzar sus niveles de capital antes de nueve meses.

Además, antes de finales de 2012, los grandes bancos deben tener un protocolo de actuación ante una hipotética intervención. Como criterio general, serán los accionistas primero, y luego los inversores con deuda subordinada y otro tipo de deuda a largo plazo, los que saldrán perdiendo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de noviembre de 2011