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Críticas al centro interreligioso promovido por Arabia Saudí y España

La apertura de un centro internacional para el diálogo interreligioso en Viena ha recibido un alud de críticas en Austria al estar patrocinado por Arabia Saudí, un país donde impera la intolerancia religiosa. Austria y España cooperan en el proyecto.

La firma de fundación del Centro Internacional para el Diálogo Interreligioso e Intercultural Rey Abdullah Bin Abdulaziz se celebra mañana en la capital austriaca con la participación de la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, y sus homólogos de Arabia y de Austria, el príncipe Saud al-Faisal y Michael Spindelegger.

En Austria se acumulan las críticas contra el foro. "Es una broma de mal gusto que se presente como auspiciador del diálogo interreligioso un país que condena a muerte la supuesta ofensa contra el islam y que prohíbe todas las religiones, excepto la corriente fundamentalista del wahabismo", dijo el diputado del Partido Verde austriaco Alev Korun. También grupos de musulmanes liberales criticaron el centro.

Según un comunicado de La Moncloa, el reino saudí "ha buscado activamente la participación de España". El Gobierno español destaca: "[Arabia Saudí es] interlocutor obligado en un área geográfica de gran interés para nuestro país y notable socio económico y empresarial". El Ejecutivo ve en el foro interreligioso "una iniciativa complementaria de otras impulsadas en su momento por España, como la Alianza de Civilizaciones", por lo que tiene "perfecto encaje con los ejes fundamentales de la política exterior española, tales como la apuesta decidida por el multilateralismo y con la promoción del diálogo y del entendimiento mutuo entre culturas y religiones".

Derecho de veto

El foro, que lleva el nombre del rey saudí, estará abierto a otros Estados y organizaciones internacionales, pero solo Arabia Saudí, España y Austria tendrán derecho de veto sobre la admisión de nuevos miembros. La dirección estará a cargo de un comité de tres cristianos, tres musulmanes, un judío, un hindú y un budista. En su sede en un palacio vienés trabajarán 60 personas.

Aunque la financiación procede de Arabia, el director de la institución, Faisal bin Abdulrahman bin Muammar, viceministro de Educación saudí, dijo que este "no es un centro saudí", sino que "responde a una iniciativa de España, Austria y Arabia Saudí, con apoyo del Vaticano".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de octubre de 2011