La presidenta se queda con el metro y el alcalde con las emergencias de la ciudad

La Comunidad asume en solitario el suburbano a cambio de 140 millones - Aguirre propone que el SAMUR atienda los casos del Summa en Madrid

La Comunidad de Madrid se quedará la gestión de Metro. El Ayuntamiento ha aceptado el acuerdo por el que cede el control compartido, que tenían desde 2004, a cambio de unos 140 millones de euros. "Nos hemos puesto de acuerdo", señaló ayer Esperanza Aguirre tras una reunión de la dirección regional del PP de Madrid. "Creemos que es mucho más claro con objeto de mejorar el servicio público que se presta a los madrileños que haya una línea de mando clara", precisó y agregó: "Y ese mando deber ser el de la institución que paga la mayor parte de los gastos, como sucedía cuando Alberto Ruiz-Gallardón era presidente". La oposición ya ha advertido sobre una posible intención de la Comunidad de privatizar Metro.

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La presidenta madrileña hizo bueno el dicho de que quien paga manda y a la vez acabó con años de disputas entre el Ayuntamiento y la Comunidad por el control de la empresa pública encargada del metro. Las estrecheces que impone lo que muchos ya llaman la Gran Recesión han liquidado la guerra entre ambas Administraciones, que comenzó en 2004 cuando Aguirre y Gallardón compitieron por el número de consejeros en Metro. El mismo virus despejará las dudas sobre competencias duplicadas y otros servicios en los que se solapan una y otra Administración.

Para ello, responsables de los Gobiernos regional y municipal llevan semanas negociando. Uno de los principales escollos es la coexistencia del SAMUR -dependiente del Ayuntamiento- y el Summa -responsabilidad de la Comunidad-. Aguirre deslizó ayer lo que puede ser la solución a esta duplicidad. "En la ciudad de Madrid trabajará el SAMUR y en el resto de la región, el Summa", explicó. Fuentes municipales rechazaban la idea de una fusión de ambos servicios de emergencias. Ven con buenos ojos la opción propuesta por sorpresa por Aguirre, siempre que se les compense por tener mayor actividad. El Summa, que hasta ahora se ocupaba de las intervenciones en domicilios, ya no intervendrá en la ciudad. Quizá por eso la presidenta precisó: "Nosotros no vamos a hacer ningún tipo de bajada presupuestaria en el Summa porque deje de estar en la ciudad de Madrid a su juicio. Esta solución no consiste en fusionar".

La presidenta también se ha referido a las duplicidades en las escuelas infantiles, los centros de mayores y centros de día. "Estas duplicidades se van a eliminar", afirmó la presidenta. "Hay que atribuírselos a una sola Administración". Y argumentó: "Por ejemplo, todo lo que tiene el Ayuntamiento de Madrid en Sanidad. ¿Qué hace el Ayuntamiento con los centros heredados de la antigua Beneficiencia? Eso tiene que quitárselo del presupuesto y venir a la Comunidad de Madrid, que es la que tiene plena competencia en Sanidad". Aguirre se mostró dispuesta a asumir el coste de esos servicios. "La Comunidad está dispuesta a dar todo lo que tiene en presupuesto a la institución que lo vaya a llevar".

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Aunque fuentes municipales aseguraron que no habrá ningún problema con la cesión a la Comunidad de Madrid de las escuelas infantiles, precisaron que pretenden conservar los centros de mayores y centros de día.

Lucía Figar y Francisco Granados conversan en presencia de Aguirre, tras la reunión de ayer del PP regional.
Lucía Figar y Francisco Granados conversan en presencia de Aguirre, tras la reunión de ayer del PP regional.SAMUEL SÁNCHEZ

El aliento en el cogote de Granados

Esperanza Aguirre, presidenta de Madrid, tiene desparpajo y un fuerte ascendente en su Gobierno. Su poder es incuestionable y le gusta hacer muestras públicas de ello. Ayer, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del comité de dirección del PP de Madrid, la lideresa detalló algunos de los actos que los populares de Madrid organizarán para la campaña electoral del próximo 20 de noviembre. Mientras lo hacía, preguntó a Francisco Granados, número dos del PP en la región, la fecha límite para ejercer el voto por correo. "Ahora mismo no tengo ni idea", respondió el exconsejero. Y Aguirre se soltó: "Tengo que dedicarle un poco más de tiempo a echarle el aliento en el cogote al secretario general". Pocos minutos después un asesor le pasaba en un papel el dato que Aguirre había solicitado. "Lo ven cómo el aliento en el cogote va fenomenal", dijo entre risas de la concurrencia.

Más tarde, tras recibir y responder a numerosas cuestiones sobre asuntos de política regional y nacional, preguntó ufana: "¿Qué pasa, no hay más ruedas de prensa en la ciudad hoy?", dijo. "¿No me vais a preguntar por el Laporta ese que está ahora de moda?".

La presidenta, eufórica por unas encuestas internas que, según dijo, pueden brindar al PP de Madrid el mejor resultado que nunca haya tenido en unas elecciones, anunció con satisfacción que su partido cerrará la campaña electoral con un gran acto en el Palacio de Deportes en el que participará su jefe, Mariano Rajoy. También avanzó que el expresidente Aznar participará en otro mitin multitudinario. Esteban González Pons y Manuel Pizarro lo harán en sendos actos sectoriales.

Sobre la firma

Jesús Sérvulo González

Redactor jefe de Economía y Negocios en EL PAÍS. Estudió Económicas y trabajó cinco años como auditor. Ha cubierto la crisis financiera, contado las consecuencias del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el rescate a España y las reformas de las políticas públicas de la última década. Ha cursado el programa de desarrollo directivo (PDD) del IESE.

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