BALONCESTO | Arranca la Liga Endesa
Columna
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Efervescencia e incertidumbre

Después del verano baloncestísticamente más intenso y mediático que se recuerda, echa a andar la recién nominada Liga Endesa con unas cuantas incertidumbres más de las habituales, muchas de ellas provocadas por el cierre de la NBA. Entre el nuevo éxito de la selección, espectacular campeona de Europa, fichajes rimbombantes como el de Rudy por el Madrid, rumores constantes alrededor de las decisiones de los jugadores NBA ante la falta de acuerdo entre patronal y sindicatos y los primeros pasos de la alianza ACB-Endesa que tiene a los clubes más contentos que unas pascuas (no es para menos en los tiempos que corren) el baloncesto ha estado presente en los medios de comunicación de una forma constante, levantando expectativas que ahora que comienza la competición, se verán refrendadas o defraudadas.

El baloncesto de clubes ha evitado el bajón de atención que se producía una vez que la selección cumplía su ciclo
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El inicio de la Liga no puede evitar cierto aire de imprevisibilidad sobre el futuro cercano, una especie de vigilia o contención del aire a respirar a la espera de lo que pase en Nueva York, Los Ángeles, Chicago o donde quiera que se reunan las partes en conflicto por el nuevo acuerdo laboral de la NBA. Del trío más cualificado en apariencia para optar al título, Barça, Caja Laboral y Madrid, solo los azulgrana han completado plantilla para todo el año. Pero por otro lado tienen a los dos Gasol entrenando con ellos, lo que abre la puerta a muchas consideraciones. Algunas de ellas hasta con un punto malvado: ¿Desean vitorianos y madridistas que la NBA no se reanude durante toda la temporada para poder contar con Rudy y Seraphin sabiendo que esto implica la nada remota posibilidad de que los Gasol se vuelvan a vestir de azulgrana?

Especulaciones aparte, basta un vistazo a las plantillas oficiales que hoy mismo empezaran a competir para que salte a la vista que las plantillas, en general, se han reforzado bien con jugadores interesantes a los que vale la pena seguir. Empezando por el Barcelona, que incluso parece contar con mejor plantilla que la temporada pasada, donde ya dominó con mano de hierro las competiciones domésticas. El crecimiento del Madrid rápido y descarado que quiere Pablo Laso y la capacidad de Ivanovic para darle consistencia a una plantilla como la del Caja Laboral, nuevamente rediseñada, son dos de las mejores opciones para no asistir a otro monólogo azulgrana, que a día de hoy no parece apuesta descabellada.

Pero estos asuntos, en los que se podrían añadir otros posibles tertulianos como el Bilbao Bizkaia, el Valencia o incluso ese Asefa Estudiantes que con Pepu Hernández y Carlos Jiménez ha apostado por volver a parecerse al clásico Estudiantes, se dilucidarán dentro de unos cuantos meses. Los que no se pueden despistar ni una jornada son más de la mitad de los equipos, cuyo indisimulado sueño es sobrevivir, tarea donde nunca debes dejar para mañana lo que puedas hacer hoy.

Total, que entre unas cosas y otras, el baloncesto de clubes ha conseguido evitar el bajón de atención que años anteriores se producía una vez que la selección cumplía su ciclo veraniego. Un patrocinador poderoso, atractiva incertidumbre, nombres poderosos en los medios y el balón en juego. Como no sabemos qué es lo que puede ocurrir la semana que viene, disfrutemos del momento de efervescencia.

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