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El Consejo de Seguridad abre el debate sobre el Estado palestino

Washington trata de romper el bloqueo y apoyar el diálogo

El Consejo de Seguridad de la ONU comenzó ayer a discutir la petición de Palestina de ser admitida como miembro de pleno de derecho, en lo que representa la apertura de un proceso que puede durar semanas o meses y que está condicionado a la posibilidad de que palestinos e israelíes reanuden conversaciones bilaterales. Las discusiones se mantienen, por el momento, en un nivel privado, aunque el Consejo tiene previsto celebrar mañana una sesión formal sobre el asunto, probablemente para tomar la decisión de encomendar la redacción de un informe a una comisión especial integrada por representantes de los 15 miembros de este organismo.

El establecimiento de una fecha para la votación definitiva depende de las gestiones que, de forma paralela, han puesto en marcha varios países para intentar conversaciones bilaterales. El pasado viernes, poco después de que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, hiciese oficial ante la Asamblea General, la demanda de convertirse en el 194º Estado de la ONU, el llamado Cuarteto (integrado por EE UU, Rusia, la UE y la ONU), presentó un plan con un calendario de negociación. Los palestinos necesitan nueve votos a favor sin ningún veto para que su petición sea aprobada. Por el momento, ninguno de los miembros del Consejo ha anunciado públicamente su intención de voto, con excepción de EE UU, que ha anticipado que vetará cualquier iniciativa que no sea fruto del consenso entre palestinos e israelíes.

Las discusiones se mantienen, por el momento, en un nivel privado

Llegado el momento, los palestinos podrían considerar agotadas todas las vías y presionar para que se vote su petición en el Consejo, pero no parece que todavía se esté cerca de ello, entre otras razones porque tampoco los palestinos están seguros de contar con nueve votos. Antes van a dedicarse todavía algunos esfuerzos para acercar a israelíes y palestinos. No es tarea fácil. Tanto Abbas como el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, expusieron la semana pasada ante la Asamblea General su disposición a volver a la mesa de negociaciones, pero cada uno quiere hacerlo de forma diferente. Netanyahu dijo que está listo para sentarse a hablar ahora mismo, sin condiciones. Abbas, que ha participado ya en varias negociaciones sin arrancar concesiones a la otra parte, exige ahora que, previamente, el Gobierno de Israel congele la construcción de asentamientos en territorio palestino, incluido el Este de Jerusalén, y reconozca las fronteras establecidas en 1967. Ninguna de las dos condiciones son aceptables para los israelíes.

EE UU es el más interesado en romper ese bloqueo y reanudar las conversaciones. Solo así se evitaría interponer un veto que podría arruinar toda la estrategia de acercamiento seguida hasta ahora por Barack Obama con el mundo árabe y los países musulmanes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de septiembre de 2011