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Reportaje:

Galicia se abre paso en la SGAE

Antón Reixa participará en la elaboración de los nuevos estatutos de la entidad de derechos de autor

Santiago

La SGAE se prepara para un tortuoso camino de regeneración y los autores gallegos no quieren dejar pasar esta oportunidad. Desde hace unas semanas, músicos, cineastas, dramaturgos, guionistas o editores gallegos han unido sus fuerzas para buscar representación en la comisión que decidirá los nuevos estatutos en lo que llaman "refundación" de la entidad. Serán solo 15 asociados, y entre ellos estará Antón Reixa, que había obtenido previamente el apoyo de la preasamblea gallega.

Sentarán las bases de lo que los socios creen que debe ser esta entidad con 100.000 miembros en España, de los cuales solo 8.000 tienen derecho a voto a través de un complejo sistema. Los socios gallegos son unos 3.000, solo 300 con derecho a voto, que eligieron a Antón Reixa como representante en la preasamblea del 14 de septiembre en la sede de la SGAE en Santiago. La reunión se celebró con discreción y no fue publicitada, a pesar de que en ella estuvieron pesos pesados -Víctor Manuel, Hevia o Teo Cardalda- de la entidad que viajaron expresamente para escuchar a los autores gallegos. Allí, los socios gallegos plantearon sus reivindicaciones ante el nuevo momento de una sociedad que ahora despierta en la opinión pública cualquier cosa menos simpatía.

Los asociados gallegos quieren descentralizar el funcionamiento

Luaces: "No nos gusta que se vea solo con intención recaudatoria"

"La SGAE debe tener un organismo con entidad propia en Galicia, y no con el epígrafe de Noroeste, con Asturias y Cantabria, como una región militar", afirma con contundencia Reixa, recién llegado de la agitada asamblea que eligió en Madrid a las 15 personas que reformarán los estatutos. "Este escándalo por lo menos ha derivado en algo interesante, que en Galicia los autores han participado mucho más, y yo reinvidico además que vote cada socio", explica Reixa, que en un principio iba a tener como oponente en la preasamblea a Moncho García Rei, de Milladoiro, aunque finalmente se logró el consenso en torno al exlíder de Os Resentidos, autor musical y audiovisual.

En el movimiento en Galicia han participado músicos como Juan Rivas, Uxía, Julián Hernández o el actual director de Agadic, Juan Carlos Fasero, cineastas como Jorge Coira e Ignacio Vilar o los editores musicales Xosé Manuel Blanco y Fernando Luaces. Todos han trabajado cruzando datos para tratrar de hacer aportaciones a una entidad "obsoleta, caduca y muy centralista, que no entiende la periferia", en palabras de Carlos Ares, presidente de la Asociación Galega de Guionistas (Agag). Según los datos recopilados por el grupo de trabajo que han formado, Galicia recauda en torno a 20 millones de euros. "Una aportación al global de la SGAE de un 7 u 8%, superior a la media del PIB que Galicia aporta al Estado, un 6%", declara el editor Fernando Luaces de Boa Música, muy crítico con la gestión de la entidad.

"No nos gustaría que se viese todo como una intención recaudatoria. Hay otros problemas graves como la imagen nefasta de la entidad o la opacidad en los criterios de reparto hacia los músicos menos conocidos. Se ha metido en el mismo barco a gestores y creadores, y ha derivado en una imagen deteriorada de los creadores", reflexiona Luaces, que mueve gran parte del hip hop español. Lo comparte Antón Reixa, preocupado por la imagen del autor. "Si unos señores roban y se demuestra, tendrán que ir a la cárcel, pero todo eso está eclipsando la imagen del autor que reinvindicamos, y mucho más en Galicia, donde hay una actividad fecunda en música, audiovisual o teatro", matiza.

Aunque la SGAE se ha asociado tradicionalmente a los músicos y estos forman el núcleo de la misma, en la entidad cobran cada día más protagonismo los creadores audiovisuales. "Los creadores del audiovisual tenemos cada vez más peso y generamos más derechos pero eso no se corresponde con la representación en Madrid", expone Carlos Ares, que con sus asociados guionistas ha trabajado en dos líneas, reivindicar el protagonismo de Galicia y el de los creadores audiovisuales. "Gran parte de los guionistas somos asociados de la SGAE y estábamos a punto de abandonarla antes del escándalo de este verano. Pero ahora es un buen momento para intentar que las cosas cambien. Las cosas no pueden ser como eran hasta ahora", declara el presidente de una asociación con medio centenar de asociados, y que confía en Reixa como representante "porque es creador audiovisual, músico y un representante consciente de la periferia".

De ahora en adelante, los autores gallegos se preparan para hacerse fuertes de cara a las elecciones previstas en enero de 2012, y asegurarse representación en la nueva directiva. Antes, preparan una coordinadora gallega con unas bases sólidas desde las que lanzar sus propuestas. "Primero hemos sido muy críticos con estos gestores, pero creo que de aquí solo podrá salir una SGAE más transparente y más reforzada, y en la que Galicia debe tener su protagonismo", concluye Carlos Ares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de septiembre de 2011