Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Generalitat no contó con su consejo asesor para la ley de centros de culto

El Gobierno catalán ha prescindido del Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa, que creó el pasado mes de abril, para abordar la reforma de la ley de centros de culto. El consejo es un órgano consultivo impulsado por Artur Mas cuya misión es asesorar al Ejecutivo en materia religiosa. Aun así, el Gobierno no ha consultado al consejo cómo debía abordar el proyecto de legislatura más importante en materia religiosa.

El Ejecutivo no solo ha prescindido de sus asesores para abordar la reforma legal: ni siquiera les ha informado de los principales cambios que introduce la ley, confirmaron a este diario miembros de ese organismo. El consejo está formado por 11 expertos: tres filósofos, tres teólogos, una jurista, una socióloga, un politólogo, una islamóloga y un historiador. "Nos hemos enterado de los cambios por los diarios", explicó uno de ellos.

El proyecto de centros de culto aprobado ayer por el Gobierno elimina la obligación de reservar suelo para uso religioso impuesta en 2009 por el tripartito. Los Ayuntamientos tendrán que decidir si modifican sus planes urbanísticos en función de las demandas religiosas de sus vecinos. Musulmanes y evangélicos creen que la medida limita su derecho a la libertad religiosa al dejar la apertura de nuevos centros "al capricho" de los Consistorios. La oposición cargó también contra la reforma y acusó al Gobierno de "pasar la patata caliente de los centros de culto" a los municipios, según la diputada de ERC Anna Simó.

El proyecto introduce la necesidad de tener en cuenta el "arraigo" de cada religión y precisa que los nuevos locales deben "respetar las características arquitectónicas, culturales, de tradición, históricas y artísticas" de su entorno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de septiembre de 2011