De jaula para galgos a merendero ecológico

Un empresario local recupera una zona contaminada de Santa Coloma

Hubo un tiempo en el que las carreras de galgos causaban furor en canódromos como el de la Meridiana y bullían las apuestas antes de cada carrera. Entre 1976 y 2004, una finca a las afueras de Santa Coloma de Gramenet (Barcelonès) servía para albergar a los veloces lebreles. En ella llegaron a concentrarse hasta 4.000 galgos, algunos de los cuales se proclamaron vencedores en los prestigiosos derbies de Miami, Londres y Sydney. Pero una vez que este tipo de carreras dejaron de ser rentables, los principales canódromos pasaron a mejor vida y los perros se dieron en adopción. También los terrenos colomenses que los albergaban han conseguido reconvertirse. Después de que un empresario local invirtiera 300.000 euros, la zona se estrenó este agosto como parque de ocio con merenderos y barbacoas, dedicado al cultivo y la venta de productos ecológicos, y pensado para recuperar el pasado de la ciudad, donde estuvieron asentados los íberos en el siglo III antes de Cristo.

Se han invertido 300.000 euros y en el proyecto colaboran 14 entidades

Cuenta Xavi Altozano, responsable de la inversión y del proyecto, que los terrenos, de 40.000 metros cuadrados, habían llegado a deteriorarse seriamente. De hecho, buena parte de los recursos económicos se han destinado hasta ahora a recuperar la zona. "Tuvimos que retirar 208 camiones de basura y escombros, y gestionar 11.000 kilos de uralita de las antiguas naves para galgos, que contaminaban la zona". El aspecto del lugar -bautizado como Les Terrasses de Santa Coloma, en el kilómetro 5 de la carretera de la Roca y muy cerca del metro de Can Zam- ha cambiado notablemente.

Ahora cuenta con una sala de actos y uno de los antiguos barracones se ha reconvertido en supermercado de productos ecológicos y de comercio justo, además de servir como lugar de tapeo. El resto de casetas ha dado paso a los merenderos y a las barbacoas. En la multicultural Santa Coloma, la organización ha dispuesto algunas parrillas para que los asiáticos puedan cocinar en sus wok y ha reservado otras para el jalal en las que se garantiza a los musulmanes que no se ha asado cerdo en ellas. Si se acude en grupo y provisto de los ingredientes necesarios, alquilar la mesa y la parrilla puede salir por tres euros por cabeza. Si no, queda la posibilidad de comprar la carne y hortalizas ecológicas en el mismo parque. Tomates, cebollas, pimientos y berenjenas ya maduran en los bancales.

En el proyecto, colaboran 14 entidades locales aportando ideas, y pequeños inversores con una suma total de 80.000 euros. El objetivo es que la iniciativa se consolide como oferta de ocio, explotando la vertiente ecológica, gastronómica, y cultural de Santa Coloma. "Hasta 2014 prevemos invertir 300.000 euros más en estos terrenos junto a la Serra de Marina y el río Besòs. Nos gustaría construir una granja escuela y un aula sobre la naturaleza con capacidad para recibir a los colegios", señala Altozano.

También se aprovechará el parque para recuperar la historia de los antiguos pobladores de la zona. Por un lado, los íberos: a kilómetro y medio está el yacimiento de Puig Castellar y en el recinto se organizarán, entre otras actividades, asados a la vara de piezas de carne enteras, como hacían los habitantes del lugar entre el V y el III antes de Cristo. Por otro, un espacio para recoger las gestas de los galgos campeones. Pero además, se rescatará la figura de Laiano, un bandolero local que en el XIX asaltaba a los viajeros en el camino real (actual carretera de La Roca), a la altura de lo que hoy es el parque, y que aprovechaba sus cuevas para esconderse de sus perseguidores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de septiembre de 2011.

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