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La crisis financiera | La respuesta política

Bruselas presentará en octubre la tasa sobre transacciones

La Comisión quiere lanzarla antes de la cumbre del G-20 en Cannes

Habrá que esperar hasta después del verano para conocer los detalles de la tasa sobre transacciones financieras en la UE que propone Bruselas. La Comisión Europea avanzó ayer que quiere presentar para "el mes de octubre seguramente" esa propuesta legislativa. Cristina Arigho, portavoz del Ejecutivo comunitario, aseguró ayer que el lanzamiento de esta medida será "antes de la reunión del G-20 de noviembre", que se celebrará en Cannes (Francia).

"La Comisión Europea está preparando para este otoño una propuesta legislativa sobre el impuesto. Es un trabajo que ya está en marcha desde hace tiempo", señaló Arigho en rueda de prensa en Bruselas. La Comisión ya propuso el pasado 29 de junio un nuevo impuesto sobre este tipo de transacciones, similar a la conocida como tasa Tobin, y un nuevo IVA comunitario para financiar el presupuesto de la UE en el periodo 2014-2020 para poder reducir así las contribuciones directas de los Estados miembros, que en la actualidad representan casi dos tercios del total.

Respecto a la propuesta del nuevo IVA, un funcionario comunitario aseguró ayer que "el objetivo es sustituir los ingresos del IVA actual". "Podría ser sustituido con el impuesto sobre las transacciones. Actualmente, Bruselas obtiene entre 15.000 y 20.000 millones de euros anuales procedentes del IVA comunitario", añadió. "En todo caso, el tipo del impuesto sería muy bajo y (la base) muy amplia", precisó otra fuente.

Los dos nuevos impuestos pueden llegar a generar alrededor de 60.000 millones de euros hasta 2020, según las estimaciones del comisario de Presupuestos, Janusz Lewandowski. La Comisión Europea considera que sus propuestas contribuirá a "evitar distorsiones" a nivel comunitario entre los diferentes países.

El debate sobre la aplicación de la conocida como tasa Tobin, en referencia al economista James Tobin, quien la desarrolló en los setenta, se ha avivado en los últimos días después de que Angela Merkel y Nicolas Sarkozy incluyeran una propuesta, que presentarán en septiembre, para gravar las transacciones financieras dentro del paquete de medidas que anunciaron tras la minicumbre del martes.

Este gravamen, ahora defendido por dirigentes conservadores o por algunas instituciones internacionales (el exdirector del FMI Strauss Khan se mostró a favor de él en enero de este año), fue una de las grandes causas de los movimientos antiglobalización en los noventa, sobre todo de Attac. Últimamente las ONG también lo ha rebautizado como tasa Robin Hood.

Alemania y Francia se han mostrado grandes defensores de esta medida, que las entidades financieras rechazan por entender que mermará su competitividad respecto a sus competidoras extracomunitarias. En el país galo, el Parlamento aprobó en junio una iniciativa que puede servir de referencia. En la norma, se instituye una tasa del 0,05% a la compraventa de todo tipo de productos financieros (bonos, acciones, divisas o derivados).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de agosto de 2011