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Alperi y Castedo citaban al redactor del PGOU en un restaurante

Jesús Quesada confirmó el interés en aprobar el proyecto del Rico Pérez

El redactor del Plan General de Ordenación Urbana de Alicante, Jesús Quesada, reconoció el pasado 30 de junio en su declaración como imputado en la pieza separada del caso Brugal que tramita el juzgado de instrucción número 5 de Alicante que tuvo "cuatro o cinco reuniones" para tratar cuestiones de la redacción del plan con el entonces alcalde, Luis Díaz Alperi, en un restaurante de la playa de La Albufereta, a las que también acudieron la concejal de Urbanismo, Sonia Castedo, y la también edil Sonia Alegría. "Cosa que a mí me sorprendió", contestó Quesada al fiscal Anticorrupción, Felipe Briones.

Quesada es el único de los imputados en esta causa que se ha prestado a responder a las preguntas del fiscal, aunque eludió las de las acusaciones particulares o cualquier cuestión que hiciera referencia a las grabaciones aportadas al sumario.

Así y todo, sus respuestas añadieron algunas pistas nuevas sobre la manera de proceder del entorno favorable a sus interes que había conformado el promotor Enrique Ortiz, según la acusación.

Castedo era la única de aquellas reuniones de mesa y mantel que también formaba parte de la comisión municipal que servía como vehículo de interlocución con Quesada. Con ella se integraron José Luis Ortuño, Miguel Ángel Cano, Mª Ángeles Sierra e Isabel Campos, a la que en una de las conversaciones intervenidas Ortiz le llega a decir: "Bueno, cariño mío, pero cúrramelo, trabaja para mí un poco". El redactor del plan reconoció que algunas reuniones de la comisión eran de 11 horas y que determinadas cuestiones se tuvieron que resolver votando por falta de consenso entre ellos. En todo caso, dejó claro que se hacían copias de los planos rectificados y que muchos de ellos "se quedaban allí".

En referencia a las dos reuniones que mantuvo con Ortiz, una de ellas en la sede de la empresa del promotor, Quesada las integró en la serie de encuentros que concertó con los comerciantes de la ciudad, otros propietarios de suelo o representantes de la Universidad de Alicante. "Entonces, ¿usted hubiera ido a casa de un ciudadano normal?", preguntó Briones. "¿Qué es un ciudadano normal?", respondió el arquitecto a la gallega.

Respecto al plan para reformar el Rico Pérez, reconoció que "el Ayuntamiento tenía mucho interés en sacarlo adelante" y por eso "me pide Sonia [Castedo] que le dé una solución al problema", que Quesada no consideró nunca de su incumbencia porque el Plan de Reforma Interior y Mejora de la manzana del estadio se presentó en marzo de 2008, antes de comenzar él sus trabajos. Eso si, confirmó que el proyecto lo presentó Aligestión Integral, una empresa de Ortiz, con la firma de un ingeniero de caminos y otro agrónomo.

"Tal como está propuesto, no lo veo correcto", contestó sobre los planes de Ortiz, que pasaban por la construcción en la manzana del estadio de un edificio de 40 plantas. E hizo una propuesta que "ojalá hubieran hecho los técnicos municipales".

La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, dijo ayer en referencia a su situación que no puede "estar demostrando continuamente mi inocencia". Y retó a la fiscalía, "que cobran por ello y además cobran bien", a que demuestre "la culpabilidad que tiene tanto interés en demostrar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de julio de 2011