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Reportaje:

'Souvenirs' del recuerdo

El artista Carlos Pazos expone en la Fundación Vila Casas de Palafrugell su personal visión del pasado

Carlos Pazos (Barcelona, 1949) es un perseverante coleccionista, en muchos casos de piezas extravagantes e insólitas reunidas a lo largo del tiempo y encontradas en calles y mercadillos. El artista procede a depositarlos en una urna, a modo de pesebre, para que juntos evoquen épocas pasadas de un mundo personal y libre de ataduras. El Museo Can Mario de la Fundación Vila Casas de Palafrugell expone hasta el 11 de septiembre algunos de estos "souvenirs del recuerdo", como los llama el artista -galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas en 2004-, bajo el título de Goldpazos.

Los muñecos que le regaló su padre, las guitarras de juguete y los sombreros de su abuela reciben una segunda vida en la mente del artista. Pazos ejerce un proceso de deconstrucción de esos objetos, que dispone para crear un conjunto subordinado a una idea. Por separado no son nada: solo colocados uno al lado del otro obtienen un significado.

Los objetos adquieren una segunda vida en manos del artista

"Yo no voy buscando a los objetos, los objetos me buscan a mí. Me paseo por situaciones en las que me dicen: '¡Cógeme!", relata Pazos. "A veces me sugieren una historia. Otras los utilizo para construir una historia que tengo en la cabeza", dice el artista en conversación telefónica.

Dentro de una urna hay varios botes de esmalte junto a una muñeca flamenca y una botella de champaña. Al lado, una pequeña guitarra de la que sale un muelle, con un peso encima, y más allá asoman unas piernas de muñeca tapadas por una pieza de tela. Es Asesinato en el taller de Romero de Torres.

El trabajo de Pazos, al que el Macba dedicó una retrospectiva en 2007, recuerda al pop-art, al surrealismo y a la filosofía del ready-made de Duchamp, combinados en una apuesta que integra el glamour con el kitsch o el gusto por lo antiguo. El artista ha querido crear en la sala un ambiente de rock'n'roll, acompañado de tres proyecciones que apoyan un ambiente de confusión entre imágenes y sonidos.

"Carlos Pazos escoge entre lo que hay en su entorno y decide que es lo que él, por su autoridad de creador, admite como digno o apto para ser considerado", escribe el sociólogo y crítico de arte Arnau Puig. "Es una proyección personal suya que, con cierta sorna, el artista somete a la consideración de los que entienden o creen que entienden", continúa.

El pensamiento crítico del artista se adivina en la obra Y zen y tal y cual, que utiliza para burlarse de la estética oriental y la afición desaforada por las filosofías zen surgida en las últimas décadas en el mundo occidental.

La Fundación Vila Casas presenta también la obra de Jaume Barrera (Barcelona, 1954) en la exposición El viajero que deja tras de sí una estela de envases.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de julio de 2011