"Me siento acosado y perseguido"

Ginés Jiménez, exjefe de la Policía Local de Coslada, sale de prisión

El exjefe de la Policía Local de Coslada, Ginés Jiménez, durante un paseo por el municipio tras salir de prisión.
El exjefe de la Policía Local de Coslada, Ginés Jiménez, durante un paseo por el municipio tras salir de prisión.ÁLVARO GARCÍA

El exjefe de la Policía Local de Coslada, Ginés Jiménez, quedó en libertad tras pasar casi seis meses en prisión preventiva por un posible delito de intimidación a una testigo, recogido en el artículo 464 del Código Penal. Una mujer marroquí quedó con él en un bar de San Fernando de Henares y le grabó una conversación en la que, supuestamente, le pedía a la testigo que retirara la denuncia. "Fue todo una encerrona y una satisfacción más para el linchamiento corporativo que estoy sufriendo. Me siento acosado y perseguido", afirmó el ex mando policial tras salir de la cárcel de Estremera.

Jiménez no ha cambiado en estos meses su forma de hablar fluida ni su manera de vestir. Lleva un traje oscuro sin corbata para aparentar mayor informalidad. Conversa casi sin interrupción y relata toda su odisea en los momentos previos a ingresar en prisión de manera detallada.

"Lograré demostrar que no he cometido ningún delito de los que me acusan"

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El exjefe de Coslada recibió varios mensajes de un empresario amigo para quedar con una de las testigos del caso Coslada, iniciado hace tres años como el mayor escándalo de corrupción policial conocido en España y en el que están imputados cerca de una treintena de agentes. Según el relato del empresario, la mujer se quería disculpar por haberle denunciado y quería expresarle su intención de retirar la denuncia. Jiménez aseguró ayer que él se resistió varias veces a quedar con la mujer, pero la insistencia de ella le hizo acceder, según su relato. "Ahora me arrepiento", afirma.

El encuentro se efectuó a las 14.30 del 25 de noviembre en un en un bar restaurante del polígono industrial de San Fernando de Henares. Le acompañó el empresario. En ese momento, entró la mujer que regentaba un local de copas en Coslada y trabajaba en un club de Torrejón de Ardoz, según el relato de Jiménez."La conversación la dirigió ella en todo momento y estuvimos hablando de manera muy amable y distendida, sin que hubiera violencia o intimidación", mantiene Jiménez. Ella le dijo, según la versión del exjefe de policía, que fueron los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial, perteneciente a la Policía Nacional, los que la obligaron a declarar contra él, que realmente no le ha hecho nada y que quería retirar la denuncia.

"Yo le dije que hiciera lo que creyera, que actuara como otros empresarios que no ratificaron la denuncia. Es más, mi amigo empresario se ofreció a prepararle los escritos para retirar la denuncia", señala Jiménez. La conversación se queda ahí y la mujer se marchó. Según el ex mando policial, afuera la estaba esperando agentes de Policía Judicial para recoger la grabación que había hecho la mujer. Esa conversación dio lugar a un nuevo atestado policial y que Jiménez fuera imputado por un delito de intimidación sobre una testigo. "En ese momento no era una testigo protegido como se ha publicado por ahí. A partir de este nuevo atestado, sí que la dieron tal condición", explica el exjefe.

La titular del juzgado de instrucción número 21 interroga a Jiménez el 20 y el 21 de diciembre por este caso. Este último día dicta un auto de ingreso en prisión tras aceptar la petición del ministerio fiscal. "Lo que es muy extraño es que tomen declaración a la mujer y a mi amigo empresario después de decretar mi ingreso en prisión. Hay demasiadas irregularidades en el caso. O yo las entiendo así. ¿Por qué no se presenta el caso en los juzgados de Coslada si los hechos de que se me acusan ocurrieron en San Fernando?", se pregunta el exjefe.

Jiménez considera que su estancia en prisión durante casi seis meses por un delito que acarrea penas de entre uno y cuatro años de prisión resulta "desproporcionado". "Yo creo que es una nueva presunta maniobra para dirigir a una nueva testigo poniéndole un micrófono y sin que haya autorización judicial previa", afirma el afectado.

El ex jefe policial afirma que de todo el entramado montado contra él por supuesta corrupción se desmorona. De los seis delitos que se le imputan, solo están vigentes tres: tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y extorsión. "Lograré demostrar que no he cometido ninguno de los delitos de los que me acusan. Ni siquiera de estos tres delitos. Muchos empresarios ya se han echado atrás", afirma.

Ginés Jiménez no se ha echado hacia atrás y ha denunciado por cinco delitos a los responsables del Grupo XVI de Policía Judicial y a dos comisarios de esta brigada. Les acusa de prevaricación, falsedad documental, falso testimonio, denuncia falsa e influenciar a testigos. "Espero que el fiscal actúe en conciencia y no se deje influenciar por los atestados de la policía. Espero que impere la cordura en este caso y que se investigue con veracidad y honestidad", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 15 de junio de 2011.

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