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Reportaje:

"Me gustan Mahler y 'Los Soprano"

El Premio Internacional Catalunya de 2011 se entrega hoy a Haruki Murakami

Millones de libros vendidos y el reconocimiento de la crítica. Esta combinación tan poco habitual es la carta de presentación de uno de los nombres más internacionales de la literatura japonesa: Haruki Murakami (Kioto, 1949). Por su trayectoria y por ser "puente" entre Oriente y Occidente, la Generalitat le concede el Premio Internacional Catalunya de 2011. Dicho galardón reconoce a personas que con su trabajo han contribuido "decisivamente" a desarrollar valores culturales, científicos o humanos. Esta tarde le será entregado por el presidente Artur Mas en el Palau de la Generalitat. El escritor japonés, que recibirá por el galardón 80.000 euros y la escultura La clau i la lletra, de Antoni Tàpies, se ha impuesto a un total de 196 candidaturas que optaban también al premio. Ayer, cuando leyó la lista de los premiados en el pasado, Murakami exclamó: "¡Son todos muy viejos!", y luego sonrió tímidamente, quebrando el habitual protocolo nipón.

Murakami se mostró muy satisfecho de sus 30 años de carrera literaria, que se basa, según él, en tener a los lectores de su parte. Se considera un tipo normal. "Hago cosas de japonés pero me gustan las sinfonías de Mahler y disfruto con Los Soprano", señaló el autor japonés antes de preguntar a los periodistas si conocían la serie Lost, basada en la construcción de mundos paralelos, como gran parte de su obra.

Conocido por la crudeza y la exactitud con que retrata la cara horrible del ser humano, Murakami explicó cómo le va el estómago. "Soy una persona amable", sostuvo el escritor. Pero cuando escribe, dice, hay algo que lo empuja "a narrar episodios brutales". Y lo pasa mal, pero debe hacerlo: "Sigo unas voces interiores que me dicen por dónde ir, y lo hago".

Sobre el Japón de hoy, todavía sacudido por el tsunami y el desastre nuclear de Fukushima, Murakami advirtió: "Japón está acostumbrada a los desastres, pero con este episodio estamos todavía anodadados". Aunque no se parezca a la tragedia de la II Guerra Mundial, el autor nipón consideró que el espíritu emprendedor de su país volverá a surgir por mucho que "ahora haya mucha desorientación". Murakami, optimista, sostuvo: "Nos recuperaremos, encontraremos la manera. Y los escritores también encontraremos un nuevo camino". Todavía en campaña de promoción de su último trabajo, 1Q84 (Tusquets), mañana estará firmando libros en lal FNAC Triangle, en Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de junio de 2011