Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno de Castilla-La Mancha pasa por primera vez a manos del PP

Fernández Vara queda como único barón socialista al conservar Extremadura

"Las urnas han hablado claro. El PP ha ganado las elecciones y hemos cosechado una victoria rotunda. Es un día histórico para Castilla-La Mancha. Gracias de corazón a todos. No les vamos a defraudar", declaró, muy emocionada, Dolores de Cospedal, pasadas las 23.30 de la noche en Toledo mientras le gritaban "¡Presidenta, presidenta!". "Además, hemos ganado cuatro de las cinco diputaciones, y las ciudades de Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Talavera", resaltó.

Se habían comportado como ganadores durante toda la campaña y ayer no tuvieron que fingir ser otra cosa. El PP, tal y como pronosticaban los sondeos, conquistó, por un escaño (25 frente a 24), la comunidad que al PSOE más le dolía perder en estos comicios, el símbolo, Castilla-La Mancha. Cospedal, la gran apuesta personal de Mariano Rajoy, logró finalmente arrebatar a José María Barreda uno de los grandes feudos socialistas. Un aviso de lo que puede venir en Andalucía si la fuerte ola anti-PSOE que provocaron, sobre todo, los recortes del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, continúa avanzando hacia el sur. "¡Y ahora a por Andalucía, a por España!", gritaban anoche, eufóricos, militantes y simpatizantes del PP en el salón contiguo mientras corría la cerveza.

Cospedal, 'número dos' del partido, se alza como presidenta regional

El PSOE se libró por muy poco de perder su otro gran bastión, Extremadura, otra de las regiones que jamás ha pasado por manos que no sean socialistas. El desplome fue brutal. Perdió ocho diputados. El PP quedó al borde de la mayoría absoluta, con el 46% de los votos y 32 diputados, cinco más que en 2007. Superó en votos al PSOE, que se quedó con 30 escaños, pero este podrá seguir gobernando si pacta con Izquierda Unida-Verdes, que ha irrumpido en el mapa electoral extremeño con tres escaños y el 6% de los votos. El presidente socialista, Guillermo Fernández Vara, queda como el único barón socialista que sale de estas elecciones.

La nueva presidenta castellano-manchega se dirigió poco después de conocer los resultados electorales a su líder, Mariano Rajoy, al que definió así: "Una persona muy especial para mí, la persona que siempre me ayudó y me aconsejó, el presidente del Gobierno que necesita España. Los malos momentos están hechos para los buenos gobernantes".

Apenas unos minutos antes, José María Barreda, el hasta ahora presidente de Castilla-La Mancha, comunidad que nunca había estado en otras manos que en las del PSOE, admitía la derrota, aunque sugiriendo que la responsabilidad no era solo suya: "Nosotros hicimos todo lo que pudimos hacer", expresó. Cospedal le ofreció "la mano tendida" para trabajar juntos por Castilla-La Mancha.

En Guadalajara, la provincia clave de la comunidad clave de estas elecciones, el PP aventajó a los socialistas con cinco escaños frente a tres. En los comicios de 2007, el PSOE había obtenido tres escaños y el PP, cuatro. En Toledo, donde IU peleaba por un escaño, finalmente hubo empate a seis entre socialistas y populares. En Ciudad Real, la tierra natal de Barreda, el PSOE obtuvo un escaño más (seis) que el PP. En 2007 el resultado fue de siete a cuatro a favor de los socialistas.

Los populares habían puesto toda la carne en el asador en Castilla-La Mancha. Rajoy llegó a celebrar varios mítines en la comunidad en un mismo día. Y el acto de estreno de campaña, en Guadalajara, contó con la presencia del expresidente José María Aznar como estrella invitada al lado de Cospedal. Rajoy había hecho una apuesta muy fuerte por la número dos del partido. Si ella perdía, perdía también su padrino, tan acostumbrado a ser cuestionado entre los suyos, aunque las encuestas favorables le hayan librado de las mal disimuladas muestras de desconfianza con las que antes solía desayunarse. Pero Cospedal ganó y ahora acumula a su larga lista de cargos en el partido (que según anunció, no piensa abandonar) el de presidenta autonómica, convirtiéndose en la nueva líder, junto a Esperanza Aguirre, del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de mayo de 2011