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Silvia de Suecia investiga el pasado nazi de su padre

Hay pruebas que vinculan a su progenitor con Hitler

Fue miembro del partido de Adolf Hitler en Alemania y se enriqueció gracias a confiscar la empresa de un rico judío berlinés. Estas son las verdades que podría esconder el pasado de Walter Sommerlath, padre de Silvia de Suecia, y que ahora la reina ha pedido que se investiguen. La esposa de Carlos Gustavo no quiere más especulaciones acerca de su padre, que murió en 1990, y por eso de acuerdo con su familia ha decidido comenzar a indagar, según ha anunciado su portavoz Bertil Ternert. "La familia real busca claridad acerca de una serie de preguntas", dijo Ternert a los medios de comunicación suecos. Cuando Silvia se casó con Carlos Gustavo en 1976 comenzó la polémica. Sommerlath negó entonces haber sido miembro del partido nazi alemán NSDAP. El diario de izquierdas sueco Arbetaren filtró por primera vez en 2003 pruebas de que Sommerlath estuvo afiliado al NSDAP. Siete años después, en vísperas de la boda de la princesa Victoria, la reina Silvia reconoció: "Se trató de una gran maquinaria. Nunca fue políticamente activo ni soldado. Simplemente era difícil ir en contra de esa gran corriente".

La admisión parcial y el intento de menoscabar el papel de su padre le causaron críticas a la reina y no hicieron más que despertar el interés público. En el programa Kalla Fakta de TV4, la principal televisión sueca, se emitieron a finales de 2010 dos reportajes donde se documentaba cómo Walter Sommerlath tuvo un papel muy activo entre las filas del partido nazi. Además, TV4 obtuvo de los archivos del Deutsche Bank una prueba de la venta de una empresa judía a Sommerlath, en abril de 1939, cuando entraron en vigor en Alemania las leyes raciales. Lo que queda claro en esos papeles es que Walter Sommerlath se benefició de las medidas contra los judíos para comprar a bajo precio una empresa y convertirla en rentable invirtiendo en material de guerra. Este tipo de operaciones se facilitaba a miembros del partido nazi políticamente activos y bien conectados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de mayo de 2011