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Un hombre mata a tiros a su exmujer

La víctima temía al agresor, que incumplió la orden de alejamiento

Cándida Serrano, de 71 años, vivía con miedo a su expareja. Había dicho a sus amigas que su marido, Joan Tirado, del que se había separado hacía unos meses, iba a por ella. Sobre él pesaba una orden de alejamiento, lo que no evitó que ayer los temores de la mujer se hicieran realidad.

Tirado, de 76 años, llegó a las 8.10 a la casa donde vivía Serrano, en el centro de Bescanó (Girona). Salió apresurado del coche, entró en la vivienda unifamiliar (la puerta estaba abierta porque la mujer esperaba a un albañil) y presuntamente le pegó dos tiros a su expareja: uno en la cabeza y otro en el pecho. A Serrano la encontraron dos vecinas caída en el suelo de la cocina y cubierta de sangre. Los Mossos d'Esquadra detuvieron al hombre poco después en Anglès, a unos 10 kilómetros del suceso, donde vive con una de las hijas de la pareja. La policía le acusa de homicidio. "Le he visto llegar con mucha prisa en su coche, iba tan rápido que tuve que apartarme", explicó Pilar, que regenta una tienda de ultramarinos en el pueblo.

Al ver salir a Tirado del edificio, la vecina de enfrente llamó a la puerta. "No contestó y pensé: ¡ay, que la ha matado!", explicó la mujer, María García, de 63 años, que estuvo la tarde anterior con Serrano. "Tenía miedo. Él le había dicho que la iba a matar", dijo. La víctima había pasado recientemente una temporada en San Sebastián, en casa de uno de sus cuatro hijos, huyendo de los malos tratos de su expareja. Tirado fue a buscarla hasta allí para agredirla. La orden de alejamiento contra él la dictó el 31 de marzo un juzgado de San Sebastián. Serrano había vuelto a Bescanó hacía un par de semanas.

Con esta muerte, ya son son 20 las mujeres fallecidas a manos de su parejas o expareja este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de mayo de 2011