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El Gobierno recuerda que todas las autonomías deben cumplir el déficit

La Generalitat exige el pago de 1.350 millones por el fondo de competitividad

Segunda vez que el Gobierno catalán advierte de que no podrá cumplir el objetivo de déficit para las comunidades autónomas, del 1,3%, y segunda vez que el Gobierno recalca que es una norma general que hay que cumplir. El presidente catalán, Artur Mas, ya insinuó en marzo que tendría problemas para llegar al requisito de déficit en 2011 (tras cerrar 2010 con un desfase del 3,9%, también superior a lo permitido) y el domingo su consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, lo corroboró y amplió: Cataluña no podrá cumplir el déficit del 1,3% ni este año ni probablemente el próximo.

El aviso de Mas-Colell fue acompañado del anuncio de rebaja del IRPF a las rentas superiores a 120.000 euros. Ayer, sin embargo, Artur Mas intentó atajar el episodio de confusión asegurando que no habrá rebaja de impuestos "mientras dure el proceso de ajustes" y, entre bromas en una conferencia, calificó la polémica de "artificial e interesada".

Artur Mas dice ahora que no bajará el impuesto de la renta mientras haya crisis

Pero bajar los impuestos que el tripartito subió a las rentas altas sigue siendo un objetivo para esta legislatura. La reducción del IRPF junto a otros tributos que también se quieren bajar, como el de matriculaciones, transmisiones patrimoniales y donaciones, pueden llegar a mermar los ingresos fiscales catalanes en 425 millones de euros anuales.

Fuentes del Ministerio de Economía y Hacienda eludieron entrar a valorar las declaraciones de Mas-Colell, más allá de recordar que hay un marco regulatorio definido por la Ley de Estabilidad Presupuestaria y el Consejo de Política Fiscal y Financiera que cumplir y al que se remite. Traducción: la norma está vigente, pese a los avisos procedentes del Gobierno catalán de que será difícil cumplirla. Ya en marzo, el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, replicó que el objetivo de déficit "no es negociable".

La consecuencia de que una comunidad incumpla estos límites es que el Gobierno le impida endeudarse a largo plazo. Las administraciones regionales requieren la autorización del Estado para recibir financiación a más de un año. En 2010 la mayoría de autonomías se desviaron del 2,4% previsto, mientras que Madrid cumplió. El Gobierno permitió a las comunidades refinanciaciones, es decir, recurrir al endeudamiento solo para saldar los préstamos que vencen este año si no hay otro modo.

En su lucha contra el déficit, el Ejecutivo de Convergència i Unió ha combinado medidas muy desiguales en función de la posición social que ocupe un ciudadano en Cataluña: mientras los recortes en la sanidad pública alcanzan los 1.000 millones de euros, la Generalitat anuncia una rebaja de impuestos para las rentas altas aunque matiza que se aplicará más adelante.

El Gobierno catalán está centrando su estrategia en culpar de la situación al anterior Ejecutivo tripartito de la izquierda, que dejó un déficit de 7.500 millones de euros, y en acusar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de escasa colaboración para solucionar las cosas. De esta manera, la batalla para cobrar los entre 1.350 y 1.450 millones del fondo de Competitividad, pago que el Gobierno quiere demorar hasta 2013, ha tensado la cuerda hasta el límite.

La Generalitat cree que con anuncios como el de no cumplir los objetivos de déficit acabará logrando cobrar este año buena parte del dinero que le adeuda el Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de abril de 2011