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Entrevista:FERRAN MASCARELL | Consejero de Cultura

"Dejadme trabajar, no me atosiguéis"

Esta tarde, unas 80 asociaciones y entidades del sector cultural han convocado una concentración frente al Museo de Arte Contemporáneo para protestar por los recortes del presupuesto de Cultura de la Generalitat, que según los centros y organismos oscila entre el 5% y el 20%. Ferran Mascarell, consejero de Cultura, recuerda que solo lleva 60 días al frente del departamento y lo atribuye a un malestar latente y anterior del entorno cultural.

Pregunta. ¿Le ha sorprendido la convocatoria?

Respuesta. Me parece un poco precipitada.

P. ¿Comparte la preocupación de que con los recortes se parará todo?

R. No. Hemos pedido que se revise lo estructural y fijo porque aquí hay una rebaja por hacer, pero no se parará nada y los estándares de calidad serán similares a otros años; a lo más habrá alguna producción menos. Es más, estamos abriendo una perspectiva a medio plazo y espero convencer a todos de que no tendrá comparación con ningún otro momento pasado o presente. Estamos concentrando para desplegar después.

"En relación con la banca o el textil, la cultura está poco subvencionada"

"No creo que el Conca tenga que gestionar los centros de arte"

P. Y ¿cuál es? Tal vez hay que empezar a definirla.

R. Dadme tiempo. No sé si durante estos últimos cuatro años se le ha preguntado esto a alguien. A mí no. Dejadme trabajar, no me atosiguéis.

P. La teoría requiere ya cierta concreción.

R. Mire si hay concreción. Haremos un acuerdo nacional de todos los partidos para la cultura, un plan estratégico que comenzará a ponerse en marcha en pocas semanas para que esté listo a finales de año, remodelaremos el conjunto del ámbito público de la Generalitat con una ley que implica, entre otras cosas, la ventanilla única. Plantearemos un horizonte económico de cara a 2020 que gire alrededor del 2%. ¿Qué más quiere?P. El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, esgrime sus argumentos para la campaña municipal y lo utiliza a usted como sparring para mostrar el contraste entre los gastos municipales en cultura y los recortes del departamento. ¿Se siente solo en el Gobierno en esta confrontación?

R. No, esta no es la lectura. Hereu tiene como principal argumento el trabajo hecho en el ámbito cultural, del que yo me siento bastante fundador, y eso me congratula. Es un trabajo hecho durante 10 años que está dando ahora sus frutos y de ello se aprovechan la ciudad de Barcelona y la cultura catalana. Recuerde que en 1999 hice un plan estratégico para Barcelona y en 2004 puse en marcha otro. El alcalde está haciendo campaña electoral y yo estoy haciendo gobierno. No tiene mayor importancia.

P. En la conferencia del Ateneo de la pasada semana habló de una larga tradición de guerra fría con el Ayuntamiento. ¿Piensa que se podrá descongelar antes de las elecciones o habrá que esperar?

R. Para mí será posible antes y será posible a partir de... El modelo de guerra fría nos ha conducido a muchas de las tonterías que hoy todavía circulan. Haré todo lo que pueda hacer para evitarla.

P. De aquella conferencia se desprendía que no aceptará la oferta de Hereu de asumir este año el pago de los recortes en los grandes equipamientos.

R. No, lo que dije es que no respondería allí y tampoco lo haré ahora. Seguramente, lo diré en los próximos días.

P. ¿Está demasiado subvencionada la cultura catalana?

R. No.

P. ¿Rotundamente?

R. No, en relación con la banca, el textil o el automóvil está muy poco subvencionada.

P. ¿Se tienen que repensar los criterios?

R. En el ámbito cultural de las políticas públicas catalanas se tiene que repensar todo.

P. ¿En qué sentido?

R. Hay que sustituir muchos procesos que ahora simplificamos bajo la palabra subvención con criterios de inversión o de capital inicial para iniciar proyectos que después puedan ser retornados.

P. En la anterior legislatura, el énfasis se puso en el público.

R. El público es solo una parte. Uno de los grandes errores ha sido identificar por separado tres cosas que van juntas. Creación, producción y mercado son parte de un mismo proceso. No puedes dar apoyo a un traductor si detrás no hay una editorial y si esta no tiene un plan de salir, si es posible, a 25 países del mundo, porque sino la traducción se quedará en un cajón. La cultura no funciona por separado. La idea es adaptar la estructura de la Generalitat a la realidad.

P. Es decir, que la parte de distribución asegure que la parte de producción y creación tendrán una salida.

R. O al revés. Que el creador tenga la certeza de que si hace una buena creación alguien la producirá y la distribuirá.

P. ¿Están bien gestionados los equipamientos públicos?

R. En términos generales sí, pero todo es mejorable. Y esta propuesta de ahorro les obligará a repensarlo todo. Por otra parte, no sé por qué hay tanta fijación en el recorte de la Generalitat. El Ministerio de Cultura el año pasado redujo el 10% su presencia en estos equipamientos y este año lo hará en otro 10% y el año que viene otro 10%, que ya será un 30%. El Ayuntamiento de Barcelona ha rebajado el 7,5% este año y la Generalitat el 15%. Lo que pediría es que los otros no escondan la cabeza bajo el ala y que no incorporen esto en el debate electoral.

P. Ya lo está.

R. Pero, en todo caso, que el sector cultural entienda de qué estamos hablando.

P. En su conferencia del Ateneo dijo que los centros de arte están mal planteados.

R. Son un equipamiento de nueva generación que se tiene que implantar en el territorio. Antes se tiene que saber qué tipo de red queremos, de quién dependerán.

P. Según el último decreto dependen del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Conca).

R. Eso no lo comparto. No creo que el Conca tenga que gestionar los centros de arte, sino que tienen que gestionarse desde el territorio. Es que me lo piden los Ayuntamientos, no me lo invento.

P. ¿El más conflictivo es el canódromo?

R. No, el canódromo no es conflictivo. El único problema es que tiene una plasmación práctica un poco complicada. No se me puede obligar a aceptar las contradicciones del pasado. Solo intento entender lo que estamos haciendo para poner un poco de orden. No castiguemos la voluntad de racionalizar. No seamos caprichosos. Es posible encontrar la solución, pero bueno, ahora con el interlocutor municipal es difícil porque están en campaña, pero ya la encontraremos. Eso se hará, y se hará bien, y mi preocupación es que sea de manera que dentro de unos años no nos arrepintamos como nos ha pasado con tantas otras cosas.

P. El Museo de Historia Natural se inaugura este mes. ¿Entrará la Generalitat?

R. Hay un consorcio firmado el 24 de noviembre. Es decir, cuatro días antes de las elecciones se llega a un acuerdo que aún no se ha ratificado y solo cuatro días después de ocupar el cargo el Ayuntamiento me pide ya una reunión sobre el tema. Y bueno, una de las razones de su malhumor es que no dije que sí enseguida. Este es un centro que está en la Ley de Museos y, por tanto, lo desplegaremos, pero al ritmo que sea posible, no al que quiera el actual Ayuntamiento.

P. ¿Se siente cómodo en este gobierno?

R. Sí. Es más, estoy empezando a disfrutar. Sabía que la situación económica era difícil, no me esperaba que lo fuera tanto, pero bueno, lo resolveremos. Estoy animado, convencido y con la autoexigencia de pilotar el proceso de renovación y transformación que el sector necesita para dotar de mayor centralidad a la cultura, que es algo que el país necesita.

P. ¿Qué le diría a la gente que se concentra esta tarde?

R. Que expresen su derecho, pero que sepan que la salida a todo esto es un buen gobierno y es lo que intentaré hacer. Si quieren, nos podemos ayudar bastante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de marzo de 2011