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La reestructuración financiera | El debate político

El Gobierno logra sacar con CiU y CC el decreto para capitalizar las cajas

El PP vuelve a abstenerse en la votación de una medida contra la crisis

De nuevo el PP se quedó en la abstención. Como en la mayoría de las votaciones de medidas económicas de la legislatura, desde el decreto de recortes de mayo hasta la declaración de estado de alarma por la protesta de los controladores aéreos, ayer la opción del principal partido de la oposición fue la de ni apoyar al Gobierno, ni oponerse frontalmente.

Esta vez se votaba la convalidación del decreto de reestructuración del sistema financiero que busca recapitalizar las cajas de ahorros. El Gobierno sacó adelante la votación gracias al apoyo de CiU y de Coalición Canaria. También se abstuvo ayer el PP en la convalidación del decreto que reforma las políticas activas de empleo y fue de nuevo CiU en solitario quien sacó al PSOE de ese apuro.

El PNV se abstiene porque las cajas se "desnaturalizan" con la norma

Tampoco esta vez el Gobierno tuvo los votos del PNV, su habitual socio parlamentario, con el que tiene firmado un acuerdo de estabilidad. Los nacionalistas vascos se abstuvieron porque, según explicó en la tribuna Pedro Azpiazu, el decreto supone desnaturalizar la esencia de las cajas de ahorros. Las desavenencias con el Gobierno tienen que ver con la gestión de las cajas vascas, lo que motivó ya en el pleno del miércoles una pregunta del portavoz peneuvista, Josu Erkoreka, a José Luis Rodríguez Zapatero, en la que marcaba distancias con la posición oficial.

El decreto fuerza a las cajas de ahorros a reforzar su solvencia antes del próximo 30 de septiembre. En caso contrario recibirán recursos públicos a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

El Gobierno intentó hasta el último momento lograr el acuerdo con el PP. Entre cosas porque la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, pretendía mostrar a los mercados un frente unido de los principales partidos para dar imagen de solidez y fortaleza. También porque algunas cajas de ahorros están bajo control o influencia del PP. De hecho, las únicas medidas económicas que han tenido el apoyo del partido de Mariano Rajoy en esta legislatura han sido las que tienen que ver con la banca. Incluida la creación del FROB. Ahora el PP sale del consenso sobre el sistema financiero y vuelve a abstenerse para no dar oxígeno al Gobierno.

Salgado negoció infructuosamente hasta la noche del miércoles con los portavoces del PP Cristóbal Montoro y Álvaro Nadal el decreto de las cajas. "Hubiera preferido que el PP votara a favor", resumió José Luis Rodríguez Zapatero al acabar el debate.

Según el PP, el Gobierno no cedía en su posición de condicionar la recapitalización a la emisión de acciones, procedimiento que implicaría la nacionalización de las cajas mediante la entrada del FROB en su accionariado.

Hubo acercamientos, pero el PP tenía ya una posición de distanciamiento que el propio Rajoy había manifestado en las últimas semanas en diversas comparecencias públicas. De forma que, según el PSOE, el acuerdo era imposible porque el PP mantenía una posición de distancia con el decreto por su estrategia política de no conceder oxígeno al Gobierno y por exigencia de las cajas de ahorro de comunidades en las que gobiernan los populares.

"El decreto llega tarde, llega mal y llega peor enfocado", "supondrá un recorte del crédito a corto plazo" y pone en aprietos a las cajas por la dificultad de captar capital en los mercados financieros.

"Dado el contexto de elevada incertidumbre en los mercados, estas medidas debían entrar en vigor de manera urgente", aseguró Salgado en la tribuna. La vicepresidenta añadió que el decreto busca "minimizar" el impacto global de la crisis en el sistema financiero español y en el erario público. CiU y CC aseguraron que votaron con el Gobierno por responsabilidad y por la supervivencia de las cajas de ahorros. Según Josep Sánchez Llibre (CiU) no es el modelo que su partido hubiera impulsado, entre otras cosas porque no garantiza que fluya el crédito.

La izquierda se desmarcó del decreto por entender que ni aprovecha para acabar con los "excesos" del sistema financiero, ni crea una banca pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de marzo de 2011