Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Musika-Música habla en francés

Ciudadanos del país vecino compran el 20% de las entradas del festival

El viaje de Marie Azcona a Bilbao comenzó el pasado jueves y finalizará esta tarde, al término del festival Musika-Música. Junto a otras 25 personas de la región de París se unió al periplo a la capital vizcaína organizado por la asociación francesa. "El interés es triple: descubrir la ciudad, visitar el Museo Guggenheim y asistir a los conciertos de Musika-Música", explica Azcona. Pianista retirada del circuito profesional a causa de una artrosis, supone un buen ejemplo de los muchos asistentes al festival que llegan de Francia. En 2010, una de cada cinco entradas fueron vendidas al público del país vecino. La organización de Musika-Música espera que este año la proporción de los espectadores que llegan de Francia siga la tendencia al alza de los últimos años, después de apreciar un incremento de su demanda de localidades en taquilla.

La mayoría de los pases se adquieren a través de la organizaciòn

La muestra bilbaína se promociona en La Folle Journée de Nantes, el festival madre que reproduce su programación en el Palacio Euskalduna. Allí encuentra el principal altavoz para difundir su oferta entre el público del otro lado de la frontera. Buena parte de las entradas fueron vendidas directamente por la Fundación Bilbao 700, organizadora del festival, a través de contactos con grupos organizados por vía telefónica. Otros compraron las entradas por Internet.

Teresa Llacuna, directora de una escuela de piano en Saint Romain au Mont D'Or, cerca de Lyon, forma parte de la treintena de personas que integran un grupo de aficionados a la música clásica procedentes de Drôme, un departamento de la región de Ródano-Alpes. Vinculados al festival Saoû Chante Mozart, la programación centrada en la música del compositor austriaco ha sido el reclamo que les lleva por vez primera a Bilbao, con el plan de asistir a tres o cuatro conciertos en cada jornada de la programación, a elegir, según los gustos personales, entre las composiciones sinfónicas, las vocales o la música de cámara.

Saoû Chante Mozart se dedica íntegramente a la música de este y organiza visitas a Salzburgo, su localidad natal, y otras ciudades europeas. Azcona recuerda que tocó en la Sociedad Filarmónica de Bilbao hace tres décadas. "Bilbao era entonces una ciudad triste. Ahora he descubierto una ciudad nueva", dice.

No solo entre el público se habla francés en Musika-Música. La mitad de los regidores que trabajan en el festival procede de Nantes. Thierry, uno de los 10 profesionales que se ocupa de que los escenarios se encuentren listos para recibir a los intérpretes, lleva ya cuatro años visitando la muestra bilbaína. Cada año descubre más público francés entre los asistentes a los recitales. "Vemos muchas personas del sur de Francia para los que está más cerca Bilbao que Nantes", explica.

Los regidores trabajan contra reloj. En menos de 15 minutos cada sala debe estar lista para el siguiente concierto, pero están bien preparados para asumir el reto. "En Nantes hay todavía más prisas", explica el regidor. "Hay más conciertos y más trabajo para que todo esté a punto para la siguiente actuación".

El ambiente francés se extiende en el Euskalduna en los tres días de Musika-Música. El puesto que vende discos de música clásica pertenece la empresa de distribución E. Leclerc.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de marzo de 2011