Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El partido del Gobierno se desploma en las elecciones de Irlanda

El centro-derechista Fine Gael logra el 36%, seguido de los laboristas

Los primeros resultados de las elecciones legislativas del viernes en Irlanda confirmaron ayer el desplome del Fianna Fáil, el partido dominante en la política irlandesa desde la independencia. El único sondeo a pie de urna, elaborado por Millward Brown Lansdowne para la televisión pública RTÉ, daba como claro vencedor al Fine Gael (36,1%), seguido de los laboristas (20,5%), el Fianna Fáil (15,15), el Sinn Féin (10,1%) y los Verdes (2,7%). Los numerosos candidatos independientes se atribuían un sustancial 15,5% del voto.

La victoria del Fine Gael es incuestionable y su líder, Enda Kenny, será el próximo taoiseach (primer ministro). Pero, dada la complejidad del sistema electoral irlandés, en el que los votantes ordenan a los candidatos según sus preferencias y los escaños no se atribuyen hasta que los candidatos van alcanzado la cuota necesaria en cada circunscripción, hacía muy difícil saber si el Fine Gael podrá gobernar en solitario con el apoyo de algunos independientes o se verá forzado a negociar una coalición con los laboristas.

Tanto los porcentajes de votos de primera preferencia del sondeo como las proyecciones de escaños (entre 72 y 75, bastante lejos de la mayoría absoluta en una cámara de 166 escaños), convertían la coalición en el escenario más probable. Pero los dirigentes del Fine Gael no descartaban ayer que las transferencias de votos les acercaran a la mayoría absoluta.

Algunos analistas atribuyen 38 escaños a los laboristas, 15 al Sinn Féin y menos de 20 al Fianna Fáil, que había ganado las elecciones de 2007 con 77 diputados, seguido del Fine Gael (51), Partido Laborista (20), Verdes (6), Sinn Féin (4), Progresistas Demócratas (2) e independientes (5), además del speaker o presidente de la cámara, que también era del Fianna Fáil pero que solo vota si hay que deshacer un empate. Esas cifras variaron a lo largo de la legislatura después de deserciones y elecciones parciales.

El desplome del Fianna Fail, que en 2007 obtuvo el 42% de los votos y ha encabezado 19 de los últimos 26 Gobiernos de Irlanda, era especialmente acentuado en la capital, Dublín, donde sus votos podrían haber caído al 8% y el partido podría quedarse con solo uno de los 13 escaños que tenía hasta ahora, el del ministro de Finanzas, Brian Lenihan. Los laboristas parecen haber superado en Dublín el 33% de los votos, por delante del Fine Gael (27%), y han doblado votos respecto a 2007 en el conjunto del país.

Los resultados, aunque esperados, constituyen un terremoto político para Irlanda y son consecuencia de la profunda crisis económica y financiera que vive el país desde hace tres años. Los votantes han convertido al Fianna Fáil en el gran responsable de una crisis que ha puesto fin al milagro económico del tigre celta y cuya culminación fue la operación de rescate puesta en marcha por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. El rescate ha sido vivido como una humillación en un país especialmente sensible a las cuestiones ligadas a la soberanía nacional y que hace menos de 100 años era parte del Reino Unido. El próximo primer ministro irlandés, Enda Kenny, adelantó ayer que la próxima semana iniciará contactos con sus socios comunitarios para tratar de renegociar partes del acuerdo. "Europa tiene que escuchar el mensaje de nuestro electorado", dijo Kenny, y reconocer que los términos del rescate son "malos para Irlanda y para Europa", informa Efe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de febrero de 2011