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Braulio Medel duda de que el decreto del Gobierno reactive el flujo de créditos

El presidente de Unicaja, Braulio Medel, aseguró ayer que las nuevas medidas que el Gobierno tiene intención de poner en marcha para impulsar el sistema financiero español, con la aprobación inminente de un decreto ley, no servirán para reactivar el flujo de créditos. "Estas medidas pueden servir para salvar entidades pero no para restituir que circulen mejor los créditos". En una conferencia en Cádiz, admitió ante los empresarios presentes que los intereses aumentarán en el futuro. "Subirán. No hay otra. La morosidad ha aumentado, el nivel de riesgo ha de ser más pequeño". También reconoció que una de las principales actividades que tendrán bancos y cajas en los próximos años será la inmobiliaria para deshacerse de los activos reunidos en los últimos años. Y se mostró convencido de que la reforma del sistema financiero supondrá el fin del actual modelo de cajas.

Medel realizó estas declaraciones en el estreno del ciclo de conferencias Anticipar el futuro, construyendo el presente que acoge semanalmente la Diputación de Cádiz. Desveló su visión sobre el futuro de las entidades financieras en plena negociación de su reforma. "Las cajas nunca volverán a ser lo que eran. El modelo va a cambiar completamente. Pero lo más importante no es saber si cambian las cajas o no, sino saber si van a desaparecer. Yo no lo creo". Medel dibujó "una especie de holding", un conglomerado en cuya cabeza estará la caja, pero cuyo negocio financiero será llevado por un banco. "Se puede seguir siendo caja sin meter capital privado, pero será como jugar al baloncesto con un brazo atado a la espalda", sugirió.

Medel descartó, con todo, que sea un requisito esencial para la supervivencia la integración con otras cajas. Puso en cuarentena la creencia de que las entidades financieras no estén facilitando créditos. "Habría que ver si esto es real. Pero, en todo caso, el decreto del Gobierno no ayudará a que fluyan más créditos", dijo.

Recurrió a muchas imágenes durante y habló del Titanic. "Se prometió un barco capaz de soportar todas las catástrofes naturales y terminó hundiéndose". Se valió de esta comparación para explicar la crisis y la caída del sistema financiero. Pero, como entonces, cree que de los errores se aprende. "La crisis nos ha curado del pecado de soberbia", aseguró, convencido de que una situación similar no se repetirá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2011