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Necrológica:IN MEMÓRIAM

David Martínez Madero, el fiscal que combatió la corrupción

El ex fiscal anticorrupción David Martínez Madero falleció ayer en el aeropuerto de Milán, al sufrir un infarto dentro de un avión cuando volvía de Singapur, donde había participado en la reunión anual de la Academia Internacional contra la Corrupción, donde era director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), el único organismo de dependencia parlamentaria de este tipo de Europa.

Nacido en Masnou en 1963, empezó a vestir la toga de fiscal en 1992 y la colgó en mayo de 2009, cuando el Parlamento catalán le nombró director de la OAC. No han sido ni dos años de mandato, pero en ese tiempo demostró su compromiso para combatir la corrupción en las Administraciones públicas. "Nunca un paso atrás, ni para coger carrerilla", le gustaba decir. "No era de ningún bando, no tenía adscripción ideológica. Era de una integridad extraordinaria que igual investigaba a unos que a los de enfrente", destacó ayer José María Mena, que fue superior suyo como fiscal jefe de Cataluña y al que tuvo como referencia. Tanto, que cuando sufrió el infarto, leía De oficio, fiscal, en el que Mena relata sus 42 años de experiencia.

Casado y con una hija de 12 años, vivía apasionadamente su trabajo. Su agenda de ayer seguía repleta de reuniones. Amenazado por años por las mafias rusas y ucranias a las que persiguió y con protección policial continua, vivía en estrés profesional permanente. Esto dañó su salud de hierro. Ese estrés se agravó en los últimos meses por el proceso judicial que ha salpicado a uno de sus máximos hombres de confianza, cuya inocencia siempre ha defendido. Es una suerte de vendetta de la unidad de asuntos internos de los Mossos d'Esquadra con la Oficina Antifraude, porque esta investiga la adjudicación de una plaza a dedo en el departamento de Interior de la Generalitat. Curiosamente, ayer, tras conocerse su muerte, el juez del caso citó como imputado a ese hombre de confianza de su Oficina.

Hijo de una familia conservadora ajena al mundo de la justicia, fue nombrado director de la OAC a pesar de los recelos de los partidos catalanes. Los socialistas se negaban a darle competencias para que investigara las cuentas de los Ayuntamientos del área metropolitana de Barcelona donde gobiernan; CiU y PP no veían con buenos ojos la creación de la OAC. El Gobierno catalán anunció ayer que la mantendría, pero falta por ver si como ventanilla de denuncias -recorte del déficit- o con la estructura de la que la dotó Martínez Madero. Esta oficina ha efectuado varias investigaciones sobre corrupción y ha gestionado la empresa pública Grampepark de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), en torno a la que se tejió el caso Pretoria de corrupción urbanística.

De su época de fiscal quedan procesos de trascendencia. El último juicio que celebró acabó con condena para Alfredo Sáenz, ex presidente de Banesto, por denuncia falsa. En 2001 investigó el fraude de las subvenciones del lino. Y él y otro fiscal lograron tres años de cárcel para Javier de la Rosa por la descapitalización de Grand Tibidabo. También investigó las cuentas de Mutua Universal.

Durante 10 años fue fiscal y también consultor para la ONU, la OCDE y la Comisión Europea en relación con la prevención y el control de la corrupción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de enero de 2011