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Un comunicado hacia el final de ETA

Zapatero come con López y cena con Urkullu para coordinar su estrategia

Batasuna presiona para forzar su legalización antes de las elecciones de mayo

Una de las claves de la política antiterrorista del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, es mantener la unidad de los partidos democráticos. Con ese objetivo y el de analizar y coordinar su posición ante el escenario creado tras el comunicado de ETA del pasado lunes, se reunió ayer en La Moncloa con el lehendakari, el socialista Patxi López, y el presidente del PNV, Iñigo Urkullu.

No fue un encuentro conjunto. Con López almorzó y con Urkullu cenó. A López le acompañó el consejero del Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares, y a Zapatero el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba. Con Urkullu, al que Zapatero da un trato de aliado preferente, se entrevistó también en octubre.

Los tres políticos coinciden en que el comunicado de ETA es "un avance"

Otegi dice que la participación en los comicios haría el proceso "irreversible"

La cuestión de fondo de los dos encuentros fue la misma: cómo afrontar la etapa terminal de ETA tras el comunicado del lunes, aunque con Urkullu abordó, además, la política de reformas frente a la crisis y los pactos con empresarios y sindicatos.

Zapatero coincidió con López y Urkullu en que el comunicado de ETA es "un avance" hacia el final del terrorismo, pero "insuficiente". El avance lo vieron, sobre todo, en la voluntad de Batasuna por participar en la política, que le ha llevado a presionar a ETA para que declare un cese de la violencia, incluida la extorsión y la kale borroka.

La insuficiencia radica en que ETA no declara el final definitivo de la violencia y, además, lo condiciona al cumplimiento de requisitos políticos, como el derecho a la autodeterminación y la territorialidad.

La conclusión común fue que ETA es la que impide avanzar a Batasuna en su objetivo de participar en las instituciones políticas y su presentación en las elecciones municipales del 22 de mayo. La sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo de junio de 2009 que identifica a Batasuna con ETA, obliga a la izquierda abertzale a romper con la banda o a convencerla para que explicite el final del terrorismo. Tesis que defiende ardientemente el Gobierno.

Para los reunidos, el comunicado de ETA del lunes no supera estos requisitos por lo que seguirán presionando a Batasuna hasta que dé ese paso. "ETA impide avanzar a Batasuna", fue el diagnóstico común.

Zapatero y López mantienen que, en esas condiciones, Batasuna no podrá lograr sus pretensiones de constituir un nuevo partido para poder competir en las elecciones municipales. Pero Urkullu mantiene alguna diferencia porque separa el comunicado de ETA de la participación de Batasuna en las elecciones. Aunque ve difícil que los tribunales permitan esa participación, a causa de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, defiende la participación electoral de la izquierda abertzale si cumple los requisitos de la Ley de Partidos.

De hecho, la izquierda abertzale estaba esperando a que ETA publicara su comunicado de anuncio de alto el fuego "permanente, general y verificable" para iniciar su campaña por la legalización y concurrir a las elecciones. Su principal líder, Arnaldo Otegi, marcó ayer, en una entrevista desde la cárcel con Gara, sus pautas al calificar de "fundamental" su presencia en las próximas elecciones para "avanzar en una solución irreversible al conflicto vasco".

La izquierda abertzale presentará los estatutos del nuevo partido, que conllevarán el rechazo a la violencia, previsiblemente, la primera semana de febrero. Inicialmente estaba prevista para la última semana de enero, pero la postergarán porque en esas fechas los sindicatos nacionalistas, ELA y LAB, han convocado una huelga general en Euskadi contra la reforma de las pensiones.

A partir de la presentación de los estatutos del nuevo partido en el Registro del Ministerio del Interior, la izquierda abertzale dispone de veinte días para saber si el Gobierno la impugna ante el Tribunal Supremo.

Esa será su batalla política hasta la celebración de las elecciones para la que contará con el apoyo de los facilitadores internacionales que suscribieron en marzo la declaración de Bruselas. Su campaña de presentación del nuevo partido coincidirá con la presencia en Euskadi del mediador sudafricano Brian Currin. Previamente, Currin tiene previsto presentar en Euskadi el Grupo Internacional de Contacto (GIC), los representantes internacionales que ha reunido para presionar al Gobierno a favor de la legalización de Batasuna.

"Que cumplan la ley o rompan con ETA"

- Cándido Conde-Pumpido. Fiscal general del Estado: "Lo único que podría producir un cambio trascendental en la situación es que ETA anunciase que abandona las armas de manera definitiva o que Batasuna anunciase que rompe de forma definitiva con ETA".

- Alfredo Pérez Rubalcaba. Vicepresidente primero: "Batasuna solo podrá participar en el proceso democrático si ETA desaparece o si rompe con ella".

"Otegi se equivoca de interlocutor, no tiene que hablar hacia el Estado, cuya posición es muy clara, sino que debe dirigirse a ETA si es que quiere ser legal. Es a la banda, que es la que le contamina, a la que debe hablar, que deje de decirle al Gobierno lo que tiene que hacer. El Gobierno aplica la ley y ellos tienen que cumplirla".

- Rodolfo Ares. Consejero de Interior del Gobierno vasco: "Si el mundo de la antigua Batasuna quiere realmente hacer política como una organización legal sabe muy bien lo que tiene que hacer, debe conseguir que ETA deje definitivamente la actividad terrorista o autodeterminarse, independizarse de ETA, alejarse definitivamente de la violencia". - Mariano Rajoy. Presidente del PP: "No hay ningún cambio de escenario hasta que ETA se disuelva. Para el PP,

y creo que para muchos españoles,

lo único que nos interesa de ETA

es su disolución. Todo lo demás

es perfectamente inútil".

"Seguiremos insistiendo para que

ni ETA ni ninguna de sus franquicias, léase Batasuna u otras, se puedan presentar a las próximas elecciones municipales".

- Antonio Basagoiti. Presidente del PP en el País Vasco: "Es importante que ETA-Batasuna no esté en las próximas elecciones. Si esto sucede,

van a estar abocados a una crisis

total y van a pasar de comunicados repetitivos a hacer los deberes:

entregar las armas o separarse del todo".

"La Ley de Partidos es mano de santo. Ha servido para que haya menos ETA y tiene que servir para la derrota definitiva de esta banda".

- Iñigo Urkullu. Presidente del PNV: "Si la izquierda aberztale cumple con la legalidad no veo razón para que no esté en las elecciones. Representa a un espectro sociólógico de la sociedad vasca".

"Hay que distinguir entre ETA y aquellos que únicamente quieren defender sus ideas por la vía política".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de enero de 2011

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