La crisis del euro

El BCE y el FMI apoyan la propuesta de Barroso de ampliar el fondo de rescate

Arranca el Semestre Europeo y el control previo de los Presupuestos nacionales

El Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) respaldan la iniciativa lanzada ayer por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, de aumentar el fondo de rescate de la UE para fortalecer el euro. El plan de Barroso ha recibido el apoyo del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, y del director ejecutivo del FMI, Dominique Strauss-Kahn, tras las conversaciones que ha mantenido con ambos, según una alta fuente comunitaria. El presidente del Ejecutivo Comunitario afirmó ayer que "la capacidad efectiva del Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera (FEEF) debe ser reforzada y el campo de su actividad ampliado".

Barroso hizo estas manifestaciones en la presentación del Informe Anual de Crecimiento, que supone el pistoletazo de salida del Semestre Europeo que persigue coordinar ex ante las políticas presupuestarias de los Estados miembros y acelerar la consolidación fiscal, las reformas estructurales y políticas concretas para el crecimiento y el empleo.

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Pero la insistente crisis de la deuda ha forzado a la Comisión a acelerar sus planes. La ampliación del fondo de rescate "debería ser posible no más tarde que en el próximo Consejo Europeo de febrero", dijo ayer Barroso. La UE ya había colocado prudentemente la celebración de este Consejo con la excusa de centrarse plenamente en los problemas de la energía.

La ampliación y las nuevas funciones del Fondo han sido analizadas por expertos de la Comisión a principios de esta semana y se abordará en el Eurogrupo y el Ecofín del 17 y 18 de enero. La UE dispone de un paquete global de 750.000 millones para intervenir en países con problemas. De esta cuantía, 250.000 millones son aportados por el FMI; 60.000 millones por el Mecanismo de Estabilidad Financiera, controlado por la Comisión, y 440.000 millones del FEEF, garantizado por los Estados miembros.

El problema es que para que el FEEF pueda mantener su máxima calificación AAA, que le permite obtener dinero barato del mercado en las mejores condiciones, solo puede disponer efectivamente de unas dos terceras partes del mismo. Si a ello se añade los recursos ya concedidos a Irlanda, la realidad es que el fondo realmente disponible oscila entre los 250.000 y los 275.000 millones. La UE quiere lanzar el mensaje claro a los mercados de que habrá fondos suficientes aunque se presenten hipotéticamente nuevos demandantes de ayuda.

Al mismo tiempo, la Comisión quiere ampliar el ámbito de actuación del fondo. Por una parte, se trataría de que ofreciese una garantía parcial compartida con los Estados, la llamada "mutualización del esfuerzo" en las futuras emisiones de deuda. Un paso intermedio en el camino hacia los eurobonos. Por otra parte, el FEEF podría ser autorizado a comprar deuda pública en los mercados secundarios, lo que supondría un importante alivio para el BCE que ya ha adquirido deuda soberana de Grecia, Irlanda y Portugal por una cuantía de 74.000 millones de euros.

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, aseguró que la discusión de estas iniciativas se está llevando a cabo con los Estados miembros y "progresan". Francia y Alemania, no obstante, han mostrado sus reticencias.

Las propuestas en materia financiera han eclipsado en parte las iniciativas ligadas al Semestre Europeo, relativas a reformas en pensiones y del mercado laboral. En el caso de las pensiones, el Informe sobre el Crecimiento propone a los países que todavía no han efectuado reformas que deberían "aumentar la edad de jubilación y vincularla a la esperanza de vida". Igualmente sugiere que se "deberían reducir las prejubilaciones e incentivar el empleo de los trabajadores mayores". En el caso de España, Rehn dijo que "la reforma de las pensiones es esencial".

Por su parte, el comisario de Empleo y Asuntos Sociales, Laszlo Andor, señaló que "España tiene una gran suerte porque la esperanza de vida es muy elevada, pero también muy mala suerte porque ello repercutirá en la edad de jubilación". En materia de empleo Andor se refirió a la necesidad de "reducir la segmentación del mercado de trabajo reequilibrando la legislación sobre protección entre los trabajadores fijos y los temporales". También abogó por introducir sistemas fiscales favorables al empleo, es decir, llevando los impuestos a otros campos que no graviten sobre la actividad laboral.

Aunque Barroso aseguró que las medidas propuestas no suponen "una reducción del nivel de protección social", la realidad es que "la modernización de los mercados laborales" propuesta por Bruselas es de corte claramente liberal y han provocado profunda preocupación a los sindicatos. Para Bruselas, una vez iniciada la recuperación, el objetivo fundamental es lograr que los parados encuentren empleo, para lo que propone "subvenciones" para la reinserción laboral o "incentivos" para el autoempleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de enero de 2011.

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