El PP descarta ya buscar un pacto global con el PSE tras el 22-M

Los populares dicen que "el cambio no se puede hacer acosando al PNV"

Pese a que tendría aún cinco meses por delante para decidir, el PP ya ha descartado la opción de trasladar a las elecciones municipales y forales de este año un pacto con los socialistas similar al que les une para apoyar al Gobierno de Patxi López. Los populares vascos no cerrarán un acuerdo global con el PSE ni antes de los comicios ni tras ver los resultados que arrojen las urnas el próximo 22 de mayo, según señalan fuentes de su dirección, y no solo por una cuestión de táctica, para no dar pie a un efecto rebote que pueda aglutinar el voto nacionalista. "El cambio tiene que extenderse, pero no como si fuese una fórmula predeterminada. Y para asentarlo no se puede aparcar" al primer partido de Euskadi, reflexiona un destacado miembro de la dirección del PP vasco. "El cambio no se puede hacer acosando al PNV", resume.

"Sabemos que el partido piensa que puede acabar necesitando al PNV"
"No se ha dado valor a la abstención del PP en las cuentas de Guipúzcoa"

El PP deja así la vía abierta a explorar pactos puntuales con la formación que preside Iñigo Urkullu en aquellos lugares en que le pudiera resultar interesante, no solo por la suma de los votos sino para evitar aparecer como el obligado complemento de los socialistas. "A lo mejor el PNV nos apoya en Álava y nosotros en otro sitio; podríamos hablarlo", apostilla dicho dirigente con una cierta ironía, toda vez que la de la Diputación alavesa va a ser una de las batallas de mayo en la que los tres grandes partidos de Euskadi menos intenciones tienen de dar cuartel.

Los populares han hecho en los últimos tiempos diversos gestos hacia el PNV, de los que uno de los más importantes -"no se le ha dado todo el valor que tiene", incide un parlamentario popular- fue su inédita decisión de abstenerse en la votación de los presupuestos de Guipúzcoa el pasado 22 de diciembre. En los otros dos territorios, en cambio, el PP presentó sendas enmiendas a la totalidad a los respectivos proyectos de cuentas. Ello no obsta para que una de las líneas nucleares del argumentario político popular en los últimos meses, en la que piensa ahondar en este arranque de año, sea presentar al PNV como corresponsable por sus pactos presupuestarios con Zapatero de las dificultades económicas que está atravesando España. La intención táctica es que el principal motivo de desgaste del presidente del Gobierno central salpique a los peneuvistas. Y en Álava, el PP va a buscar directamente el cuerpo a cuerpo con el PNV. "El rival es el PNV alavés, no el PSE", apunta una fuente popular, pese a reconocer las malas relaciones existentes en este territorio entre los socialistas y un PP que no olvida que su socio le impidió en el verano de 2009 presentar una moción de censura contra Xabier Agirre. Los populares consideran además que en estos momentos les resulta políticamente inconveniente en Álava presentar una imagen de constante enfrentamiento con los socialistas de Txarli Prieto.

Sea con los socialistas, sea con el PNV, el terreno para los pactos que se puedan terminar cerrando vistos los resultados de las urnas habrá de ser, en cualquier caso, programático. "Firmaremos acuerdos, como hicimos con Patxi López, para hacer determinadas políticas en la institución municipal o foral en la que pactemos, no para quitar a nadie", enfatiza un parlamentario popular con responsabilidades territoriales. "Decir que vamos a pactar con el PSE, o con el PNV, sin decir para qué no tiene ningún sentido", abunda.

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El PP realizó el año pasado dos encuestas amplias, una en el mes de junio y otra entre septiembre y octubre, ambas sin atribución de escaños, que cimentan sus pretensiones de volver a gobernar tanto en el Ayuntamiento de Vitoria, donde resulta ganador, siempre según estos sondeos, como en la Diputación de Álava, en que la victoria se presenta como probable, al igual que en Getxo. El escenario que dibujan, añaden las fuentes consultadas, es el de un PP en alza, con unos mejores datos en Guipúzcoa, donde partía desde más abajo, frente a un PNV que se mantiene y un PSE que aguanta mejor en general que en otros puntos de España el desgaste de Zapatero, pero cae más tanto en Bilbao como, sobre todo, en la capital alavesa.

El 'factor Rajoy'

El PP vasco se muestra consciente de que su jefe de filas nacional, Mariano Rajoy, está intentando un acercamiento al PNV con la vista obviamente puesta en las elecciones generales previstas para 2012 y la teórica necesidad que pudiera tener de sus votos para llegar a La Moncloa. Un hito en ese acercamiento fue la reunión que Rajoy mantuvo el pasado 8 de julio en el Congreso con el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, en la que ambas formaciones normalizaron sus relaciones después de 12 años de incomunicación. "Sabemos que el partido piensa que puede acabar necesitando al PNV", reconoce un miembro de la ejecutiva del PP vasco, pero la formación que encabeza Antonio Basagoiti no está dispuesta a ser ninguneada por el PNV no solo en sus relaciones con Génova, sino en todo lo que tenga que ver con la política relativa a Euskadi.

La dirección de Basagoiti ya le ha trasladado a Rajoy que debe ser el PP vasco el que dirija y lidere esas relaciones y "que todo pase por el despacho de Antonio", en palmaria expresión de un relevante parlamentario. Los populares vascos no quieren en ningún caso verse desbordados, como consideran que le ha ocurrido al PSE y al Gobierno de Patxi López en la negociación presupuestaria llevada adelante por el PNV con Zapatero en el Congreso, que se ha convertido en el mayor rédito político peneuvista desde su salida de Ajuria Enea en 2009 y en uno de sus arietes para atacar a los socialistas vascos. El PP recuerda además que "el puenteo" ha sido en años pasados la forma habitual de relación del PNV con las direcciones de los dos principales partidos nacionales y con los sucesivos Gobiernos centrales.

Los populares de Euskadi cuentan en su haber con la excelente relación que mantienen con Rajoy, quien no ha dejado de elogiar públicamente a Basagoiti y tiene el pacto vasco como uno de los logros de su formación en toda España. Esta es hoy la situación y ningún dirigente quiere especular con lo que sucedería en base a las hipotéticas exigencias del PNV para facilitar que Rajoy fuera el próximo presidente del Gobierno. ¿Y si el PNV reclamase entonces el final del pacto vasco? "Desde luego, no entra ni en los cálculos de Rajoy ni en los nuestros", contesta rotundo un responsable del PP autonómico.

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Sobre la firma

Javier Rivas

Forma parte del equipo de Opinión, tras ser Redactor Jefe de la Unidad de Edición y responsable de Cierre. Ha desarrollado toda su carrera profesional en EL PAÍS, donde ha trabajado en las secciones de Nacional y Mesa de Cierre y en las delegaciones de Andalucía y País Vasco.

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