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¿En qué quedamos, Inem o Lanbide?

Los servicios funcionan pese al desconcierto de numerosos usuarios - El Gobierno no ha cambiado ni el logo en la página web del organismo

Hay cosas que no cambian. Y cuando unas siglas se afianzan cuesta modificarlas, más aún si están vinculadas a un determinado estado de ánimo o a la resolución de un tipo de problema. "No, no, Lanbide está en otro sitio, esto es el INEM, lo del empleo", aseguraba ayer una paisana en la puerta de la oficina de Alameda de Mazarredo, 39, en Bilbao.

Sin embargo, tampoco era el INEM, era ya el ex Servicio Público de Empleo Estatal, el SPEE, pero hay que reconocer que esto último suena muchísimo peor, así que como para memorizarlo. El cambio de denominación se produjo hace ocho años, en 2003, pero no ha calado y ya ha llegado el siguiente cambio. Ahora es Lanbide, aunque los carteles de las puertas todavía no recojan la nueva denominación.

El nuevo servicio va a necesitar unos seis meses para estar operativo

La primera jornada del cambio no tuvo una especial trascendencia, salvo el desconcierto de algunos usuarios que no acaban de comprender qué estaba pasando. "Pero en qué quedamos. Esto es el Inem o Lanbide", preguntaba un tanto contrariado un hombre al que en el 010 le habían dado la dirección de Alameda de Mazarredo para presentar unos documentos de sus ayudas sociales. "Es que en la puerta no pone nada de Lanbide, y aquí pone lo del paro", se preguntaba en voz alta.

Pese a que el Gobierno lleva más de un año preparando este momento, en el exterior de las oficinas no había ningún cartel señalizador, salvo los viejos del INEM.

La única oficina que ayer lució los nuevos carteles y el logo era la de Zumárraga, en Guipúzcoa. Ni siquiera la página web de Lanbide recibía al internauta con el nuevo logo del organismo autónomo. Era como si nada hubiera pasado desde hace años. O como si diera igual.

De hecho, y aunque oficialmente ayer empezó a funcionar el Servicio Vasco de Empleo, todavía va a necesitar unos seis meses para estar plenamente operativo y gestionar con eficacia las políticas activas y la intermediación en el mercado laboral.

Es decir, para dar formación y lograr que los más de 130.000 parados inscritos en Euskadi dispongan de herramientas como para volver al mercado laboral. Pero su principal virtualidad no será esa.

La revolución de Lanbide es que en la misma ventanilla ofrecerá al parado formación, una posible colocación y las ayudas sociales que le correspondan, como la Renta de Garantía de Ingresos (RGI).

Pese a esos detalles los servicios funcionaron con normalidad el primer día en el que se integraban los medios humanos, presupuestarios y físicos del Inem, del departamento de Empleo y de la sociedad pública Egailan, de la que colgaban las antiguas oficinas de Lanbide.

En total, ayer se fusionaron casi 40 oficinas, 590 trabajadores y un presupuesto de 785 millones de euros para 2011. Antes de dos años afrontará un nuevo despliegue de oficinas e incorporará a 175 empleados nuevos para afrontar las nuevas tareas.

"Hay mucha desorientación todavía en la gente; es normal, a esto le va a costar unos meses ponerse a tono con la nueva situación", aseguraba un funcionario del antiguo Inem que ahora se va a integrar en la plantilla del Gobierno vasco.

Reflejo de la sociedad

El director de Lanbide, Javier Ramos, quiere que el nuevo organismo cuente con una representación sindical "lo más amplia posible" con el objetivo de que su Consejo de Administración sea "un fiel reflejo de la realidad social de este país".

En una entrevista a Radio Euskadi, Ramos explicó que en el máximo consejo de administración del nuevo organismo deberían está presentes el Gobierno y todos los sindicatos. Sin embargo, ELA y LAB han rehusado, de momento, ocupar los tres asientos que les corresponden.

En su opinión sería deseable la mayor presencia posible para la toma de decisiones: "Es una cuestión que está en el alero político y espero que se resuelva cuanto antes", puntualizó.

También aclaró que en breve todas las oficinas "aparecerán identificadas como Lanbide", algo que a día de ayer sólo sucedía en la de Zumárraga. Ramos aclaró que el Gobierno vasco tiene la competencia exclusiva en las políticas activas, es decir, en lo relativo a la formación, la orientación, la intermediación y en la prospección. "Las prestaciones por desempleo siguen siendo una competencia estatal, pero en las mismas oficinas", dijo.

Las fechas

- Lanbide, que sustituye al Servicio Público de Empleo Estatal en Euskadi, fue creada en 2004 por el el entonces consejero de Empleo, Joseba Azkarraga, como un servicio paralelo al Inem. La primera oficina se instaló en su pueblo natal, Salvatierra.

- El presupuesto de Lanbide es de 785,6 millones de euros. De ellos, destinará 74 al empleo, 62 a la inclusión laboral y 89 a formación. Suman 225 millones frente a los 117 dedicados anteriores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de enero de 2011

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