La izquierda 'abertzale' deja la puerta abierta a una coalición electoral con EA

El documento presentado en Álava muestra claros tintes de programa conjunto

El ensamblaje entre la izquierda abertzale ilegalizada y Eusko Alkartasuna (EA) da la impresión de avanzar a buen ritmo, a tenor, incluso, de los detalles: la disposición intercalada de sus miembros durante la comparecencia conjunta que ayer realizaron en Vitoria parecía querer plasmar gráficamente ese trenzado organizativo. El acto fue el tercero, tras el de San Sebastián en noviembre y el de Bilbao el pasado lunes con el que pretenden extender el acuerdo estratégico que firmaron en junio pasado. No hubo ninguna referencia ni exigencia a ETA, pero sí quedó expresa la intención de "terminar con los intentos de fosilizar el actual estatus institucional" y de construir "una nueva estructura jurídico-política", en una clave "soberanista, independentista, de izquierdas y progresista".

Los dos ex diputados alaveses de EA asisten al acto de la alianza soberanista
Urkullu: "Si ya se consideran un mismo proyecto, son muy libres"
Más información
Los promotores de Bildu apuestan por una "paz verdadera" en el registro de la coalición

Si lo que presentaron no es la estructura de un programa electoral -lo negó expresamente el portavoz de la ilegalizada ANV en las Juntas Generales alavesas, Aitor Bezares- se le parece bastante. El documento, denominado Pausoz pauso (Paso a paso), dado a conocer por Bezares y el presidente alavés de EA, Fernando Velasco, aborda desde el papel de las cuadrillas o la integración de Treviño en la comunida autónoma hasta la euskaldunización del territorio o la fiscalidad.

La presentación tuvo el aval de una treintena de rostros más o menos conocidos del independentismo, incluidos antiguos miembros de las mesas nacionales de HB encarceladas como Mati Iturralde. En primera fila estaba el hombre fuerte de la ilegalizada Batasuna en Álava, Joseba Olalde. Y entre quienes prestaron al acto su imagen, crecida en el ejercicio gestor en la Diputación, estuvieron los dos ex diputados forales de EA, Mikel Mintegi y Lorena López de Lacalle, reciclados con rapidez de su posición en el Ejecutivo de coalición con el PNV a esta nueva alianza.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

La izquierda abertzale y EA siguen sin desvelar si su meteórico acercamiento cuajará en listas conjuntas para las elecciones de mayo. Y siguen diciendo en público que eso es lo de menos, porque su acuerdo es estratégico y va mucho más lejos de la coyuntura electoral.

Es verdad, como dijo Bezares, que el documento dado a conocer ayer no desciende a concreciones "municipalistas", pero desde luego se puede considerar claramente un programa de objetivos generales y sectoriales para el territorio. Ello conecta con la prioridad que la izquierda abertzale le da a su presencia en las Juntas Generales para hacer valer sus votos en la elección de los diputados generales y los Gobiernos forales. Otro tanto cabe decir de los grandes Ayuntamientos.

Los comparecientes se rieron abiertamente de las preguntas de los informadores a los que habían convocado y que versaban sobre su intención o no de configurar listas conjuntas. Lo cierto es que el documento estratégico que firmaron en junio y al que refirieron todas sus respuestas lo dice abiertamente: "Consideramos necesario impulsar formulas electorales que permitan esa acumulación de fuerzas y el desarrollo de los objetivos marcados en el presente acuerdo".

"Las puertas pueden estar abiertas" a una coalición electoral, dijo por toda pista Bezares, quien insistió en que la aspiración de la izquierda abertzale es tener una sigla propia. Que esté legalizada resulta, por otra parte, requisito imprescindible para EA, que no se pondrá en peligro de otro modo. Velasco se limitó a señalar: "En su momento se verá lo que puede ocurrir". Dar con la fórmula que sume las sinergias posibles es vital para ambos.

La portavoz del Gobierno y titular de Justicia, Idoia Mendía, se negó a comentar si una eventual coalición entre Batasuna y EA tendría problemas legales. "No será esta consejera quien juzgue nada", sostuvo. "Si eso ocurre, serán los tribunales los que decidan". Sí opinó que la izquierda abertzale no ha dado aún "los pasos definitivos para entrar en el juego democrático". Sobre la misma eventualidad, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, afirmó en ETB: "Si la Batasuna ilegalizada y EA entienden que ya son un mismo proyecto y pueden presentarse así a las elecciones, son muy libres de hacerlo".

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS