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ELECCIONES CATALANAS | Consecuencias del 28-N

El PP anuncia que hará una oposición "constructiva"

El Partido Popular (PP) se cobrará caro el eventual apoyo de sus 18 diputados a la investidura de Artur Mas, pero el precio tampoco será abusivo sobre todo si el nacionalista se marca como prioridad el remonte de la economía y la creación de empleo. Ayer, la líder de los populares, Alicia Sánchez-Camacho, ya adelantó que hará una oposición "responsable" y "constructiva", en una comparecencia informativa tras la emotiva reunión de la Ejecutiva Nacional en Madrid, en la que recibió las felicitaciones de todos los dirigentes nacionales y territoriales.

Los primeros compases de la partitura nacionalista que llegaron a oídos de la dirigente del PP sonaron, cuando menos, melódicos. Artur Mas ya subrayó ayer que su primer objetivo será la salida de la crisis, el fomento de la economía productiva, unos presupuestos rigurosos, el adelgazamiento de la Administración, la reducción del número de departamentos y cargos de confianza, la creación de puestos de trabajo y la supresión del impuestos de sucesiones y donaciones. Y punto por punto, todo ello está recogido en el programa electoral con el que el PP concurrió a los comicios del domingo.

Por si cupieran dudas, Sánchez-Camacho manifestó en su comparecencia madrileña que su prioridad a partir de ahora sería salir de la crisis económica y, por ello, registraría esta misma semana en el Parlament tres iniciativas en este sentido. A saber, un plan estratégico para pymes y autónomos, el recorte del número de consejerías de 11 a 15 y la supresión del impuesto de sucesiones. Más coincidencia con CiU, imposible. Quizá por ello, los nacionalistas confían en la abstención del PP en la segunda votación de la investidura, en la que Artur Mas solo necesita la mayoría simple de los votos.

Sin embargo, Sánchez-Camacho lo tendrá complicado, si no imposible, para que CiU acepte sus exigencias de carácter identitario, como la eliminación de las sanciones lingüísticas y de la inmersión en catalán en las escuelas, la renuncia al concierto económico o un sustancial salto en el autogobierno catalán.

En cualquier caso, los 18 parlamentarios conseguidos el domingo otorgan al PP una posición de fuerza -frente a la debilidad de las formaciones del tripartito- aunque muy lejos de ser "decisivos" para la configuración del Gobierno, a lo que aspiraban los populares. Pero no deja de ser un resultado histórico que Alicia Sánchez-Camacho atribuyó en parte ayer a Mariano Rajoy, presidente nacional. "Se ha visto que la apuesta y el compromiso de Mariano Rajoy demuestra que ha sido un éxito de todos y de mi partido en toda España".

Como premio, Rajoy presidirá mañana en Barcelona la reunión de la ejecutiva del PP catalán para agradecer el esfuerzo realizado en esta campaña y los resultados cosechados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de noviembre de 2010