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La ley antitabaco motiva un nuevo desencuentro entre el PP y el Ejecutivo

Los populares rechazan que la normativa vasca sea más rígida que la estatal

El PP vasco, socio preferente del Gobierno de Patxi López, se muestra contrario a uno de los aspectos fundamentales del proyecto de ley antitabaco presentado por el Departamento de Empleo y Asuntos Sociales, considerado el más ambicioso en España y cuyo trámite parlamentario discurre en paralelo al realizado en las Cortes para la normativa básica. "No queremos que la ley vasca sea más restrictiva que la estatal", resume a EL PAÍS el parlamentario popular Carmelo Barrio, quien recalca que varios aspectos del texto vasco, como prohibir fumar en el propio coche cuando lleve a menores, "pueden generar inseguridad jurídica".

El Ejecutivo ve así cómo su aliado preferente se desmarca por segunda vez en dos semanas de una de sus propuestas más destacadas -y las dos de la misma consejería- tras el desencuentro en torno a Lanbide.

Los socialistas también plantearán enmiendas al texto de Asuntos Sociales

La titular de Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta, presentó en septiembre pasado un proyecto de ley que buscaba situar a Euskadi "en la vanguardia de las comunidades y países que velan activamente por la salud de la ciudadanía". El texto declaraba una guerra sin concesiones al tabaco.

Aunque reconoce la necesidad de limitar el daño a terceros producido por el tabaco y recalca que cualquier padre debe abstenerse de fumar ante sus hijos en un espacio tan reducido como el coche, Barrio destaca la "complejidad" de legislar en un ámbito así. En su dictamen no vinculante de julio pasado, la Comisión Jurídica Asesora de Euskadi apuntó en igual sentido. El máximo órgano asesor del Gobierno considera "contradictorio" que la ley vasca quiera prohíbir fumar en coches, un espacio privado, y no en otros espacios similares, como pueden ser los txokos, cuando haya menores.

Los populares han pedido que se prolongue por segunda vez el plazo para presentar enmiendas al proyecto de ley. En Madrid, donde el texto de la ley estatal sigue su tramitación en el Senado, el PP defiende que se habiliten espacios para fumadores cuando el hostelero lo requiera, siempre y cuando no superen el 30% del local. También pide excepciones en casinos, bingos y salas de juego, así como la posibilidad de que se creen clubes de fumadores, entre otras medidas. El PP vasco descarta presentar una enmienda a la totalidad y da por descontado que la ley estatal prosperará en las Cortes, por lo que se marca como objetivo que Euskadi no vaya en eeste caso más allá. Además, quiere que el texto mencione la implicación de los centros de atención primaria con programas específicos para dejar de fumar y que los tratamientos farmacológicos sean pagados por el erario público. Para los presupuestos de 2011, el PP plantea una partida de 600.000 euros para que se "visualice la voluntad" del Gobierno en esta materia.

Sanidad ha anunciado para este año la creación de 20 unidades para ayudar a dejar el tabaco, que serán atendidas por enfermeras, pero con medidas de corte psicológico.

El PNV sigue sin desvelar su posición, aunque fuentes peneuvistas confirmaron ayer que descartan presentar una enmienda a la totalidad del texto.

Si no consiguen el apoyo nacionalista, el PSE se verá obligado a rebajar los ámbitos de prohibición. "Lamentamos que el texto no llegue a pleno este año y que no se apruebe antes que el estatal, pero en todo caso tenemos que esperar para ver en qué queda la ley en Madrid", explica la socialista Teresa Laespada.

Esta parlamentaria adelanta que su grupo también presentará enmiendas al texto de Asuntos Sociales en cuestiones como la publicidad en estancos o para abrir la posibilidad de que las estaciones de servicio también puedan vender tabaco, entre otras medidas. La línea roja en todo caso, pasará por que la ley vasca "no sea más tolerante que la española", ya que perdería entonces su razón de ser.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de noviembre de 2010