Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:JOSÉ MONTILLA | Candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat | ELECCIONES CATALANAS | Entrevista

"Zapatero deberá tomar nota del 28-N"

José Montilla (Iznájar, Córdoba, 1955) afronta la última semana de campaña electoral en Cataluña como la última oportunidad para despertar al electorado del PSC. Las bases del partido están profundamente desmovilizadas por la crisis económica y asuntos más internos como el recorte del Estatuto o los equilibrios que han tenido que hacer los socialistas dentro del Gobierno tripartito catalán. La entrevista se realizó antes de conocerse, ayer, que Montilla no repetirá como candidato pase lo que pase el domingo de la semana que viene. El presidente de la Generalitat respondió por escrito en la tarde de ayer a tres preguntas sobre este asunto.

Pregunta. Cuando fue elegido presidente muchos vieron en usted una suerte de pacificador de la política catalana. Sin embargo, acaba la legislatura con el independentismo en sus cotas más altas. ¿Qué ha pasado?

"No me resigno a ser otra víctima de la crisis. Tengo ilusión, pero no soy iluso"

"El PP alimenta la catalanofobia aunque ahora baje la intensidad"

"Hay la constatación de que no es nada fácil entenderse con España"

"El Gobierno ha cumplido la mayoría de sus compromisos con Cataluña"

"Soy catalán, catalanista, español y federalista; pero no españolista"

"Aspiro a gobernar con geometría variable como hace el PSOE"

"El PSC tiene muchas personas válidas para su candidatura de 2014 a la Generalitat"

"El problema de Puigcercós es que o la decía muy gorda o no salía"

Respuesta. Ha pasado que después de aprobarse el Estatuto, algunos, el PP, han continuado su batalla contra Cataluña, contra su autogobierno y contra su Gobierno catalanista y de izquierdas. Han seguido alimentando la catalanofobia aunque ahora, en campaña, prefieran bajar la intensidad y centrarse en criticar a la inmigración.

P. El PSC no ha sido capaz de frenar esta dinámica de crecimiento de los extremos del arco político.

R. Puede que haya algunos independentistas más, sí, pero puede que se esté transmitiendo una impresión un poco falsa. Lo que ha pasado es que hemos tenido un adversario contra el Estatuto que ha presionado y manipulado el Tribunal Constitucional. Además, ha habido un contexto en la política española poco propicio a plantar cara a esta derecha cavernícola porque era prioritario hacer frente a la crisis.

P. El PP parece que, lejos de pagar por todo esto, sube en las encuestas.

R. Sí, pero con 14 escaños sobre 135 no puede tirar cohetes, especialmente si con resultados así quiere aspirar a gobernar España. El suelo y el techo electoral del PP catalán son siempre muy similares.

P. En el PSC hay mucha desmovilización.

R. Nuestro electorado está especialmente tocado por la crisis y parte de la ciudadanía ve con particular desencanto que desde las Administraciones no se acaba de dar soluciones a la crisis. Los partidos de gobierno, especialmente los de izquierdas, notan mucho esta situación. Además, en Cataluña también hay desencanto en lo referente al autogobierno por la sentencia del Estatuto. Hay una cierta constatación de que no es nada fácil entenderse con España.

P. El PSC tuvo en 2006 un mal resultado. Usted era un candidato nuevo y poco conocido pero las encuestas apuntan a un resultado peor ahora que se le conoce.

R. El grado de conocimiento no tiene mucho que ver con esto. La situación ahora no es la misma que en 2006, el nivel de paro no es el mismo y la situación económica tampoco, y eso afecta especialmente a los ciudadanos que no votan solo mirando a la cartera, sino por ideología.

P. Parece que se resigna a perder.

R. No me resigno a ser una víctima más de la crisis. Tengo ilusión, aunque no soy un iluso y conozco la realidad de esta crisis sistémica. Lo que a mí me sorprende es que otros partidos, como CiU, estén haciendo propuestas como si estuviéramos todavía en pleno boom económico.

P. Ha apuntado a la ideología como factor de movilización. Lo dice precisamente ahora que, tras siete años con el tripartito, parece que ha descubierto al PSOE, a España y al castellano.

R. Ni he descubierto al PSOE ni a España ni al castellano. En primer lugar, el castellano es mi lengua materna; lo hablo con mi mujer como hablo catalán con mis hijos. Seguiré defendiendo el catalán porque sigue estando en desventaja y mientras siga así necesitaremos medidas de discriminación positiva. Respecto al PSOE, debo recordar que fui miembro de su Ejecutiva federal. No me descubro si digo que soy catalán, catalanista, y federalista.

P. ¿Qué pasaría si dijera soy catalán, de origen andaluz y español?

R. Yo soy español pero no españolista. No lo soy porque el españolismo está asociado a una idea de España que no es la que yo busco, más federalista.

P. ¿Zapatero deberá tomar nota de lo que ocurra en Cataluña el 28-N?

R. Sí, todos tendremos que tomar nota de lo que ocurra, aunque lo que yo estoy haciendo ahora es trabajar para que los resultados sean buenos. El PSC tomará nota y el PSOE también deberá tomar nota.

P. ¿El PSOE puede tener parte de culpa en lo que ocurra? Por aquello de si no han tomado medidas a tiempo contra la crisis...

R. Bueno, esto es normal. Y si no hubiera habido crisis o se hubieran tomado medidas espectaculares la situación también sería otra... Pero la realidad es que los márgenes de actuación son limitados.

P. ¿Usted es un barón del PSOE?

R. Soy varón y del PSC.

P. Barón en el sentido de dirigente territorial, como los que han librado la batalla para que Zapatero diera un nuevo impulso a su Gobierno.

R. No lo soy porque el PSC es un partido diferenciado del PSOE, que tiene su propia organización y estructura.

P. ¿Y sigue confiando en Zapatero como el primer día?

R. Yo siempre he sido muy poco mitómano. Creo fundamentalmente en los proyectos colectivos. Creo en la sociedad catalana y en la familia socialista. Llevo muchos años trabajando con Zapatero y lo conozco bien. No hay otro dirigente mejor para salir de la crisis que él.

P. Zapatero ha cumplido algunos de sus compromisos con usted y con Cataluña, pero en cambio otros no.

R. La mayoría se han cumplido. Cataluña ha logrado su máximo nivel de autogobierno con Zapatero en La Moncloa y yo en la Generalitat.

P. Zapatero también se comprometió a rescatar las partes amputadas del Estatuto. Usted dijo en julio que si en cuatro meses no había nada de eso habría problemas. Y este plazo ya ha pasado.

R. Se está elaborando un proyecto de modificación del poder judicial. Lo de cuatro meses era un símil. Pueden ser cuatro o seis. Lo que no se puede hacer es crear algo tan ambicioso como el Consejo de Justicia de Cataluña a tres semanas de las elecciones. No sería serio.

P. ¿Le queda algún resquemor por los pactos que alcanzó el presidente Zapatero con su rival Artur Mas sobre el Estatuto? Al Gobierno central le gustaría mucho un pacto de socialistas y nacionalistas en Cataluña, la sociovergencia.

R. No me queda ningún resquemor. El acuerdo con CiU era necesario y, de hecho, antes lo formalizamos en el Parlamento catalán. Otra cosa es que Mas se haya sentido después engañado por Zapatero cuando intentó negociar la presidencia de la Generalitat en La Moncloa. Este gesto, creer que se puede negociar en Madrid el Gobierno de Cataluña, dice mucho del personaje, sobre todo tratándose de un nacionalista.

P. ¿Y las preferencias por la sociovergencia?

R. En momentos de crisis es fácil oír a gente que pide un gran acuerdo entre los dos partidos, pero la política de pactos del PSC la decidirá el PSC.

P. Tercer intento. Independientemente de lo que diga el PSOE o el gobierno, la mayoría de catalanes se inclina en las encuestas por un pacto PSC-CiU.

R. Los acuerdos entre dos grandes formaciones políticas solo son posibles en momentos de emergencia política.

P. También ha descartado reeditar el tripartito. ¿Cómo quiere motivar al electorado de la izquierda si les dice que, aunque haya mayoría de izquierdas, usted no gobernará?

R. ¿Por qué no podría, si hay una mayoría de izquierdas en el Parlament gobernar en solitario? En España hay una mayoría de izquierdas y el PSOE lo hace. Podría gobernar con una mayoría de izquierdas con geometría variable, como el PSOE. Lo que yo he dicho es que la situación de ahora no es la de 2006. ERC pide un referéndum de independencia para formar gobierno y eso para nosotros es inasumible.

P. O sea, que aspira a gobernar, como mínimo, como lo hace el PSOE.

R. Esto no estaría mal.

P. ¿Qué dice su familia de Iznájar tras escuchar lo que dijo Puigcercós sobre los andaluces?

R. No he hablado con nadie de Iznájar sobre este tema. Sí lo hablé con el presidente de la Junta de Andalucía. El problema de Puigcercós era que está en campaña y no aparecía en los medios. O la decía muy gorda o no salía. Pero lo que dijo no tenía base que lo sustentara, es falso y solo da argumentos al adversario.

P. ¿Su anuncio de no optar a la reelección es la asunción de una derrota antes de tiempo?

R. Forma parte de mi voluntad de hablar claro. Yo hablo claro sobre pactos, sobre propuestas, sobre todo lo que creo que los ciudadanos deben saber antes de ir a votar. No todos mis rivales pueden decir lo mismo.

P. ¿Estará en el Parlamento catalán durante cuatro años sea como Presidente de la Generalitat o como jefe de la oposición?

R. Estaré como President de la Generalitat. Este es mi objetivo.

P. ¿Piensa mantenerse como primer secretario del PSC los cuatro años que mandató el congreso de 2008?

R. Soy un hombre que cumple sus compromisos.

P. ¿Corbacho, Chacón o Castells serían buenos sustitutos al frente de la próxima candidatura del PSC a la Generalitat?

R. El PSC tiene muchas personas válidas. Estos nombres que usted dice y otros más. Cada cosa a su debido tiempo. De aquí al 2014 faltan cuatro años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de noviembre de 2010