Tentaciones
VIDEOJUEGOS /TENDENCIAS

La consola, una religión masiva

Kudo Tsunoda tuvo una epifanía: a la gente le gusta jugar, sea a las cartas o a los videojuegos. El japonés-estadounidense es el director creativo de Kinect, el aparato que permite controlar la consola Xbox 360 sin mandos, tan solo con movimientos y voz, y

candidato a regalo estrella estas navidades. Kudo es reconocido como un gurú de las consolas. Sabe de dónde vienen y hacia dónde van: "Para crear nuestro producto hemos considerado a todo el mundo como un posible jugador". Porque, al contrario de lo que se piensa, a los jugones les gusta jugar con más gente. Eso supone una epifanía aún mayor: videojuegos colectivos que se convierten en masivos. La imagen del clásico jugador, solitario en su placer, adicto a complicados retos, se difumina y se convierte en un grupo de gente rodeando un televisor. ¿Cuáles son las claves de este ansia por buscar lo masivo?

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1. AUDIENCIA

Según el último anuario de la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento (ADESE), los videojuegos facturan en España 1.200 millones de euros, pero la cantidad de españoles que ha jugado con ellos es de 10,4 millones. Cifra inferior a la que, según el anuario de la SGAE, acudió en 2009 al teatro (15.550.256 espectadores) o, directamente, la décima parte de la audiencia de los cines en nuestro país (110,6 millones de espectadores). Es decir, a pesar de su músculo económico, todavía son un entretenimiento de popularidad menor. Las consolas buscan atraer al mismo público que pierde cientos de horas de trabajo jugando a Farmville, el videojuego online de éxito planetario de Facebook.

2. UTILIDAD

Una de las principales críticas que se han hecho a los videojuegos es la de que son una completa pérdida de tiempo. Nintendo, la empresa creadora de Wii y expertos visionarios en la búsqueda de otros públicos, lanzó en 2005 Brain training, un título que buscaba ofrecer algo más que un entretenimiento inútil: rejuvenecer la mente de los usuarios a base de puzles. A este le siguió Wii-Fit, para hacer gimnasia, y la última novedad ?más evolucionada? para esta Navidad será Dance central, de Kinect, para aprender a bailar. Según Tsunoda, "quien lo juegue, aparte de pasar un buen rato, podrá poner en práctica lo aprendido en un club. Lo que aprendamos con la consola nos puede ayudar para el resto de nuestras vidas".

3. SIMPLIFICAR

O cuanto menos haya que hacer, mejor: cuantos menos botones y palancas de control, más atraerá a jugadores inexpertos. La carrera por el control minimalista empezó en 2006 con el Wiimote, un dispositivo sensible al movimiento, y llega a su apoteosis esta Navidad con Move ?que hace lo mismo que el mando de la Nintendo Wii, pero con la PlayStation 3? y con Kinect, que prescinde absolutamente de todo tipo de mandos: con brincos y gestos de la mano se pueden controlar los juegos. A cambio de toda esta facilidad de uso, en estos tres sistemas hay que hacer algo muy complejo: levantarse del sofá. ¿Para cuándo un videojuego que se pueda controlar con la mente?.

4. DIFICULTAD

Lejos quedan los días en que cualquier mínimo fallo obligaba al jugador a repetir todo el juego desde el principio. O en los que tan solo se podía disfrutar de tres vidas, como en el videojuego clásico de Nintendo Super Mario. Ahora se estila facilitar a todo el mundo avanzar por la trama, que no se cabreen y apaguen la consola y se olviden del juego para siempre. Las muertes se pueden evitar con tan solo retirar al protagonista de la acción, como en Gears of war, en el que se recupera vida al esconderse de los tiros. Para Kudo, "se busca que nadie se quede atascado en un punto y pueda terminar disfrutando la historia hasta el final, algo que antes solo estaba reservado a los más hábiles con los botones".

5. CONGREGACIÓN

Siguiendo con la filosofía de la utilidad, se busca que el videojuego, lejos de ser un elemento que genere aislamiento entre el jugador y el resto del mundo, pueda congregar delante de la televisión a la mayor cantidad de gente posible. Y si son familias al completo, mejor. Como apuntábamos, Nintendo, en este aspecto, saca pecho ante su competencia. Particularmente, con Wii Party. Según la empresa de estudios de mercado Gamevision, este juego reúne en España a tres personas de media delante de él, más que ningún otro en nuestro país. Abuelos, nietos, cuñados... todos de sobremesa navideña: es la imagen soñada por cualquier publicitario de una compañía de videojuegos en 2010.

6. TEMÁTICA

Poco rol interplanetario protagonizado por razas mutantes o violencia gratuita. Se estila más la identificación del jugador con el protagonista, con un guión cuidado como el de Alan Wake o Heavy rain; o directamente cosas monas como Kinectimals o Eye pet para la consola portátil, en los que hay que jugar y mimar a unos cachorros tontorrones. El objetivo es atraer a mujeres y niñas, dos grandes sectores que, de momento, no se han mostrado tan interesados por los videojuegos como los hombres. Frente al 26% de los varones españoles que se declaran jugadores, un 19% de las mujeres se define así, de la población total de nuestro país. Hasta ahora, hacer que las cajas de los juegos sean de color rosa no ha sido la solución.

7. NOSTALGIA

Para hacerse una idea: el mes pasado cumplió 25 años la NES, la consola de ocho bits de Nintendo que causó furor en los ochenta. Los jugadores, por tanto, se van haciendo mayores. Así que se van reeditando los clásicos para consola de su juventud. En diciembre se pone a la venta Super Mario All-Stars, un pack que celebra el 25º aniversario también del fontanero más famoso del píxel. Como si fuera una edición coleccionista de Björk, se incluye un CD con la música de la saga, un libro de arte y el mismo videojuego que salió en 1993, pero para la consola Wii. Para la misma consola acaba de salir una versión actualizada de Goldeneye, el clásico de acción en primera persona del que muchos treintañeros gozaron en su día.

8. ÚLTIMO BASTIÓN

A pesar de todas estas directrices, los videojuegos tampoco olvidan a la base de su éxito: los grandes jugadores, los llamados jugones. La principal alegría para ellos en estos últimos años ha sido el modo multijugador. Cada novedad trae varias opciones para jugar en Internet e incluso marcadores globales para fardar ante el resto del planeta de nuestra pericia. Los reyes en esta categoría son las sagas Halo y Call of duty. Estas navidades, los jugadores de toda la vida pueden disfrutar de complicados juegos de rol como Fallout: New Vegas o Dead rising 2, en el que han de acabar con hordas (uno de sus términos favoritos) de zombis (uno de sus seres más adorados).

<b>Jugador de videojuegos en una isla solitaria</b>
<b>Jugador de videojuegos en una isla solitaria</b>JOAQUÍN SECALL

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