Cartas al director
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¿Birmania o Myanmar?

La liberación de Aung San Suu Kyi, símbolo de la dignidad humana en Birmania, alegra hoy a todos los demócratas del mundo. Como ella misma ha señalado, el objetivo pasa a ser ahora la salida de las cárceles de más de 2.000 presos políticos y la libertad de todo su pueblo, por la que ella fue capaz de sacrificar la suya propia. La utilización de los términos "Birmania" o "Myanmar" no es inocente, y tiene un hondo trasfondo político. Es inexacto referirse a "Myanmar" como "la antigua Birmania".

Tras la independencia de este país del sureste asiático en 1946, Birmania siguió conservando el nombre que tuvo desde tiempos anteriores a la colonización británica, "Burma" en inglés, "Birmania" en español. Poco después del sangriento golpe del 8 de agosto de 1988 en el que el Ejército aplastó brutalmente una insurrección popular contra la anterior dictadura del general Ne Win, la nueva Junta Militar decretó unilateralmente que el país pasaría a denominarse oficialmente "Myanmar".

Ningún organismo legítimamente representativo del pueblo birmano, en su multiplicidad étnica, ha refrendado hasta el momento el arbitrario decreto de los dictadores. La oposición democrática birmana en el exilio y la propia Aung San Suu Kyi se refieren siempre a Birmania (Burma), y nunca a "Myanmar". Los Gobiernos británico y norteamericano, que han estado a la vanguardia de la presión internacional contra la dictadura, se refieren siempre a "Burma" (Birmania) y jamás a "Myanmar".

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Salomónicamente, la Unión Europea ha adoptado la denominación "Burma/Myanmar" ("Birmania/Myanmar") en sus documentos oficiales. Entre los grandes medios de comunicación internacional hay discrepancias. La BBC se refiere siempre a "Burma", mientras la CNN utiliza "Myanmar".

Por mi parte seguiré diciendo y escribiendo "Birmania" hasta que un Parlamento verdaderamente representativo -que no será por supuesto el salido de la farsa seudoelectoral del domingo pasado- no decida otra cosa. Decir "Myanmar" supone de alguna forma dar marchamo de legitimidad a uno de los regímenes más brutales y despóticos del mundo.

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