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"Los jóvenes necesitan referentes afectivos"

Unas 25 familias guipuzcoanas ejercen como 'tíos' de extranjeros tutelados

Jonan Fernández, director de Baketik, se muestra satisfecho de la marcha del programa que permite a unas 25 familias guipuzcoanas ejercer como tíos con menores extranjeros tutelados en esa provincia. El programa, lanzado el pasado año junto con el departamento foral de Política Social, permite a los jóvenes establecer un lazo emocional con ciudadanos autóctonos y tejer relaciones con la sociedad de acogida a partir de algo tan simple como un partido de fútbol, una cena en casa de los tíos o tener con quién hablar en caso de problemas.

"Estos jóvenes necesitan referentes afectivos", señala el responsable de Baketik, quien explica que, de momento, solo son una veintena las familias implicadas por la lentitud del proceso burocrático. "Esto tarda meses. El centro tiene que emitir un informe, la Diputación otro,... Había un total de 60 familias apuntadas en la lista", recalca.

La gran mayoría son personas que conocen la realidad de Marruecos

Fernández resalta que los implicados actúan como tíos y no como padres: "Desempeñan un papel similar al que tendrían con un sobrino que viene de lejos a estudiar: ayudarles con el idioma, preocuparse por él, aconsejarle,... Con estos pequeños gestos se va cultivando un vínculo".

La gran mayoría son familias o personas que ya han tenido un contacto previo con la realidad de Marruecos, principal país de origen de los menores tutelados en Guipúzcoa, o ciudadanos sensibilizados con las labores solidarias. "Su papel no es el de salvador; tienen que ofrecer una pequeña ayuda para hacer más fácil la vida de estos chavales", añade Fernández. "El peor enemigo de esta iniciativa es entrar en la relación pensando que va a reeducarles o solucionarles la vida. Ellos tienen una idea clara de lo que quieren hacer, vienen con un proyecto migratorio. Lo que se puede hacer es crear las condiciones adecuadas para que lo consigan", dice.

Y alerta del peligro de fomentar el "victimismo" entre los chavales. "Es verdad que lo que viven a veces es injusto, que las leyes son mejorables, pero hay que transmitirles el mensaje de que no se pueden quedar quietos esperando", sentencia.

Guipúzcoa se interesó por el proyecto desde el principio. "Estamos contentos con la colaboración con la Diputación. El diálogo es fluido", incide Fernández. Baketik también presentó la iniciativa a las autoridades de Vizcaya, que declinaron la oferta, y Álava, que dijo estar interesada en su momento, pero no ha contactado con la entidad desde entonces.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 2010