Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OPINIÓN

Poder territorial

El Consejo Territorial del PSOE -formado por sus máximos responsables autonómicos- se reunió el pasado martes con el presidente del Gobierno, varios ministros y miembros de la Ejecutiva socialista para proseguir su lucha en común contra el desastroso destino escrito por las encuestas preelectorales. La sustitución en la vicepresidencia primera de la carbonizada Fernández de la Vega por el incombustible Rubalcaba, la designación de Marcelino Iglesias como secretario de organización y la incorporación al Gobierno de Ramón Jáuregui, Rosa Aguilar y Valeriano Gómez marcó el comienzo de esa terapia de choque. Aunque el objetivo a medio plazo del tratamiento psicoanalítico sean las elecciones legislativas, no solo del Estado central viven los partidos: casi la mitad del gasto público es gestionado por las Administraciones territoriales (autonómicas y locales).

El Gobierno informa a los responsables autonómicos del PSOE sobre el contenido de su agenda social

Los comicios municipales y regionales del próximo 22 de mayo implican una oferta de poder, de recursos y de empleo formidable: la renovación de más de 8.000 ayuntamientos y de 13 de las 17 comunidades. La reunión del presidente del Gobierno con el órgano territorial socialista, que no había sido convocado desde julio de 2009, se proponía tranquilizar los ánimos de los candidatos autónomicos que se jugarán dentro de siete meses los cuartos en las urnas. El éxito del cambio de Gobierno prueba que José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha, tuvo razón al pedirlo hace varias semanas, pese al chaparrón de críticas que le cayó encima. Pero el turno de quejas correspondía ahora a reivindicaciones sociales que no dependen solo de Zapatero, sino también de la imprevisible resultante de un conjunto de variables entrecruzadas nacionales e internacionales de orden político y económico.

El pronunciado viraje dado por el presidente del Gobierno en su estrategia económica redujo en varios puntos la intención de voto socialista en beneficio de la abstención. Es probable que esa caída de los apoyos al PSOE haya sido tan brusca a causa de las engañosas expectativas sobre la rápida salida de una corta recesión creadas innecesariamente al comienzo de la legislatura por el optimismo antropológico de Zapatero; sin embargo, resulta imposible demostrar -como sucede incluso con las hipótesis contrafácticas más razonables- que un planteamiento inicial menos insensato hubiese reducido las dimensiones de la desilusión posterior.

El Consejo Territorial del PSOE fue informado sobre las líneas básicas de la agenda social que el Gobierno se propone desarrollar a fin de recuperar el apoyo de los sectores de población que votaron a los socialistas en 2008 y están refugiados en la abstención. Será difícil conseguirlo. No solo quedan pocos meses para las elecciones territoriales y apenas año y medio para las legislativas. De añadidura, continúan las incertidumbres sobre el comportamiento de la economía internacional y de los mercados financieros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 2010