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Dos periodistas españoles, agredidos en Casablanca en un juicio de saharauis

Exaltados marroquíes golpearon a los corresponsales de la SER y de TVE

"¡Viva la autodeterminación!", corearon los siete inculpados saharauis y sus simpatizantes al entrar en la sala a lo que el público marroquí que se disponía a asistir a su juicio respondió "¡El Sáhara es de Marruecos!".

Ambos bandos no tardaron en llegar a las manos ayer por la tarde, pero los exaltados marroquíes, entre los que figuraban algunos abogados, la emprendieron también con la media docena de periodistas españoles que habían acudido a cubrir el juicio en un tribunal de Casablanca.

"El grupo nos escupió y nos insultó a todos", asegura Luís de Vega, del diario Abc, "pero los peor parados fueron dos", Eduardo Marín, de la cadena SER, y Antonio Parreño, de TVE. Los observadores internacionales allí presentes también fueron ultrajados, pero no golpeados.

El presidente del tribunal aplazó hasta diciembre el juicio de los saharauis

A Parreño, el público le propinó patadas y puñetazos hasta que unos policías le sacaron de la sala para protegerlo. También hicieron otro tanto con Marín y, de paso, le obligaron a borrar las fotos que había tomado en la audiencia.

Está prohibido tomar imágenes en el recinto del tribunal, pero ayer el público marroquí las hizo y los periodistas se animaron a seguir su ejemplo.

Detenidos hace 13 meses, los siete independentistas saharauis están siendo juzgados desde octubre por atentar contra la seguridad del Estado tras haber viajado a Argelia en el otoño de 2009. El presidente del tribunal suspendió la vista que se iba a celebrar ayer y la aplazó hasta el 14 de diciembre.

Poco después del incidente el cónsul de España en Casablanca, Carlos Lojendio, acudió al tribunal, acompañado por un par de funcionarios, para prestar asistencia a los periodistas.

La multitudinaria agresión se produjo 48 horas después de que el ministro de Exteriores de Marruecos, Taieb Fassi-Fihri, arremetiera con dureza en Madrid contra la prensa española a la que acusó de "desinformar" sobre el campamento de protesta saharaui erigido en las afueras de El Aaiún en el que la policía marroquí no deja entrar a los periodistas.

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, Elsa González, declaró, al conocer la agresión, que el ministro marroquí había creado en Madrid el "caldo de cultivo" que la propició.

Fassi-Fihri dio, el miércoles, una rueda de prensa junto con su homóloga española, Trinidad Jiménez, quién afirmó que España no compartía la política de comunicación marroquí, pero sí la respetaba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 2010