Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Dalí se pierde en el laberinto de Madrid

Una asociación vecinal y expertos piden que se reponga el pavimento original - La Comunidad debe dictar la resolución definitiva antes del 23 de noviembre

Si Salvador Dalí, exponente del surrealismo por excelencia, pudiera levantar la cabeza, quizá no llegara a entender nunca la surrealista (valga la redundancia) trayectoria por la que ha pasado, y pasa, su única plaza en Madrid. Se encuentra entre el cruce de la avenida de Felipe II y las calles de Antonia Mercé, Lombía y Fernán González, el mayor espacio abierto del barrio de Salamanca. Ahí, donde El Corte Inglés de Goya (que financió parte de la obra) contempla impasible las docenas de skaters que golpean sin piedad el suelo, un enlosado de granito gris que es ahora objeto de la penúltima controversia de esta plaza, que se inauguró el 17 de julio de 1986.

El suelo no es el original. Fue modificado en la reforma que realizó el arquitecto Patxi Mangado en 2003, bajo las directrices del alcalde José María Álvarez del Manzano, que haciéndose eco de calificaciones del estilo de plaza "soviética" o "moscovita" tenía la intención de hacerla desaparecer repartiendo sus distintos elementos por Madrid, según un informe del arquitecto director del proyecto Alfonso Güemes.

El director de la obra visitó varias veces al genio para mostrarle los proyectos

El arquitecto Patxi Mangado duda que el pintor definiera esa plaza

La oposición vecinal y la Asociación Salvar el Dolmen de Dalí, entre otros, lo impidieron. Incluido el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón que apostó por conservar la obra daliniana. Varios colectivos reclamaron que fuera declarada bien inmueble (BI). Tras un largo periplo por los tribunales, el Supremo obliga en 2009 a la Comunidad de Madrid a que la califique así y la dote de protección.

La Dirección General de Patrimonio cumplió la sentencia el pasado 13 de julio de 2010 y se abrió el periodo de alegaciones que acaba de concluir. Algunas de ellas, las de Juan Barranco, el entonces alcalde que inauguró la plaza porque Enrique Tierno Galván falleció unos meses antes, se centran en reclamar que se recupere el enlosado original de varias piedras naturales (o lo que quede de él) porque consideran que está dentro del perímetro protegido.

La Comunidad de Madrid debe dictar la resolución definitiva antes del 23 de noviembre. El Consistorio ha dicho que hasta que la Comunidad no dicte la resolución no se pronunciará.

La plaza de Salvador Dalí -que contiene, entre otros elementos, un dolmen y una estatua de bronce de Newton cuya disposición responde a la idea que Dalí tenía del cosmos- fue una iniciativa que surgió del entorno de Tierno Galván, que se había implicado en la campaña "Viva la Gala", esposa y musa del artista, y la promotora artística Ararte, según varios informes.

Dalí agradecido, aceptó la propuesta de diseñar la plaza (25.000 metros cuadrados) que llevaría su nombre. El proyecto recayó sobre Güemes porque entonces estaba enfrascado en ordenar el urbanismo caótico de esa zona, un cruce de calles por las que los autobuses campaban por sus fueros. Güemes viajó a casa de Dalí en Figueres varias veces. "Fue un proyecto muy complicado", recuerda el arquitecto ya jubilado. "Dalí estaba en silla de ruedas. A mí me daba un poco de pena verlo solo en medio de una sala de 100 metros cuadrados al lado de una mesita llena de medicinas. Pero su cabeza y su voluntad estaban intactas. Y cuando no le gustaba algo de los proyectos que le presentábamos, echaba rayos y centellas, como pasó cuando se le entregó la primera estatua de Newton que hizo el maestro Eduardo Capa. Entonces hizo que nos enseñaran el Museo de Figueres donde hay otra estatua dedicada al científico para que viéramos lo que quería y ahí comprendí el genio de Dalí. Se hizo todo lo que quería él", añade.

Sobre el pavimento, aclara: "Estaba diseñado con las mismas directrices poéticas que el resto del conjunto, a modo de una explosión cósmica en la que se repetían los círculos expandiéndose hasta el infinito. Pero resulta difícil saber si lo dibujó, porque ya no dibujaba nada. Eso sí, si no le hubiera gustado el original lo hubiera dicho, eso sin duda, porque veía todos los planos que le íbamos presentando".

El portavoz de la Asociación Salvar el Dolmen de Dalí, Juan Antonio Aguilera, tiene sin embargo muy claro que el suelo que se colocó tras la reforma es un atentado contra la idea original de Dalí. "A pesar de que hemos ganado varias batallas judiciales para que se protegiera la plaza, el enlosado sigue sin ser considerado obra de Dalí", se queja. Aguilera opina que esa plaza ahora "no es ni la plaza de Dalí, ni la de Mangado y malviven los dos conceptos radicalmente distintos".

Más implacable es la opinión del arquitecto Mangado. "Dudo de que Dalí trabajara en eso, él no estaba bien y no definió nada. Hizo un dibujito y a partir de ahí se fue inventando todo. El problema no es el enlosado. Es que un espacio público que nació para ser recuperado, porque ahí no había nada, y para que lo disfrutaran los vecinos, se sigue maltratando y ocupando por el negocio privado. Yo no hubiera conservado ni el dolmen, pero me obligaron. Decir que eso es una obra de Dalí es un maltrato hacia él", concluye.

Han pasado casi 25 años y aún no se ha cerrado último capítulo.

La plaza en datos

- Fue inaugurada el 17 de julio de 1986 por Juan Barranco, aunque la iniciativa surgió con Enrique Tierno Galván que falleció meses antes.

- Costó 200 millones de pesetas (1,2 millones de euros) y abarca un perímetro de 25.000 metros cuadrados en el barrio de Salamanca, al lado del Palacio de los Deportes.

- 2007. Una sentencia del TSJM dice que debe ser declarada Bien Inmueble, tal y como reclamaban algunos colectivos, y delimita el entorno de protección. La sentencia fue recurrida por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento. En 2009, el Supremo ratifica el fallo.

- La Comunidad la cumple el 13 de julio de 2010. Algunas alegaciones piden que se recupere el suelo original.

El Gobierno regional deberá pronunciarse antes del 23 de noviembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de septiembre de 2010

Más información