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La vuelta al mundo de los niños en 68 imágenes

CaixaForum acoge una muestra de fotografías de Isabel Muñoz

Por increíble que parezca, aún es necesario recordar que los derechos de los niños son sagrados. Es la reflexión que sugiere la exposición Infancia. Fotografías de Isabel Muñoz, que puede verse en la sede madrileña de CaixaForum hasta el próximo 15 de enero. La muestra, que ya ha pasado por CaixaForum Barcelona, se enmarca en el proyecto Nuestro pequeño mundo, una iniciativa de Unicef y El País Semanal para conmemorar el vigésimo aniversario de la Convención de los Derechos del Niño, adoptada en 1989.

La exposición consta de 68 imágenes. El comisario de la muestra, el arquitecto Manuel Blanco, las ha instalado en paneles de 1,80 metros que reciben al visitante en la plaza abierta del edificio restaurado por Herzog & DeMeuron y lo acompañan por el vestíbulo del mismo hasta la sala de exposiciones de la tercera planta de CaixaForum. "He querido hacer un montaje que impida que haya distancias; las fotografías presentan a los niños casi a tamaño real", explica Blanco.

La muestra parte de un proyecto de 'El País Semanal' y Unicef

El propósito del proyecto Nuestro pequeño mundo era describir el estado de la infancia en el mundo y cómo, a pesar de las injusticias que aún perviven hacia los más pequeños, la Convención de los Derechos del Niño ha influido en legislaciones, programas y políticas a favor de su protección.

Con esta premisa, Isabel Muñoz viajó a lo largo de seis meses por 20 países de cuatro continentes. La acompañó, según dónde, un periodista de El País Semanal (Pablo Guimón, Rafael Ruiz, Lola Huete, Quino Petit o Sergio C. Fanjul). El objetivo era fotografiar 20 niños cuya situación ilustrase los 54 artículos de la Convención. Al final plasmó más de un centenar de vidas, como las de Armando Pasco, filipino de 13 años, víctima de abusos sexuales; Joana, de 11 años, refugiada kurda en Líbano, o Maine, de 7 años, seropositivo en Lesoto. Vidas lacerantes que se plasmaron en un número monográfico publicado en el citado semanario el pasado noviembre y en un libro que lleva el mismo título de la exposición. La realidad es dura, pero Muñoz quiso ir más allá del drama: "Quise retratar a los niños con la misma dignidad que a un poderoso y por eso busqué sus palacios, que son sus lugares secretos, especiales", explicaba ayer tras la inauguración de la exposición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de septiembre de 2010