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Las consecuencias del comunicado de la banda

Brian Currin, el Sinn Fein, la Fundación Mandela y los mediadores irlandeses

En estos momentos, como no hay proceso de paz, no se puede hablar propiamente de mediadores en activo. Brian Currin, el abogado sudafricano y mediador en los procesos de paz de Sudáfrica e Irlanda del Norte -que presentó la declaración de Bruselas que en marzo pedía a ETA un "alto el fuego permanente, unilateral e incondicional" controlado por un organismo internacional independiente-, actúa por ahora como mero asesor de la izquierda abertzale. La comunidad de San Egidio, fundada en Roma en 1968 a la luz del Concilio Vaticano II y que ha participado de forma relevante en negociaciones anteriores, incluida la de 2006, está por el momento al margen.

Con Currin sí han vuelto a aparecer en escena el Sinn Fein -partido norirlandés que fue el brazo político del IRA- y la Fundación Nelson Mandela, formaciones que participaron en la mediación de 2006 entre el Gobierno y ETA que quedó frustrada por el atentado de la T4 en Barajas. Gerry Adams, líder del Sinn Fein, hizo ya el domingo declaraciones pidiendo al Gobierno español una "respuesta positiva" al alto el fuego de la banda terrorista.

El texto de Bruselas estaba además refrendado por 19 firmas relacionadas con los procesos de paz norirlandés y sudafricano, entre ellas las de cuatro premios Nobel de la Paz: el ex presidente de Sudáfrica Frederick de Klerk, el arzobispo Desmond Tutu, el ex primer ministro irlandés John Hume y la ex presidenta de Irlanda Mary Robinson. Robinson fue nombrada en 1997 Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, cargo que desempeñó hasta 2002. Ahora es, entre otras cosas, presidenta del proyecto Iniciativa para una Globalización Ética.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de septiembre de 2010