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Un juez frena el plan de Obama de investigar con células embrionarias

Grupos cristianos consiguen impedir la financiación pública de los trabajos

Un juez federal de EE UU ordenó ayer la paralización cautelar de la financiación pública de aquellos proyectos de investigación que utilicen células madre embrionarias, al admitir a trámite la demanda que presentó, entre otros, un grupo de adopción religioso que asegura que el uso de ese tipo de células supone la destrucción de embriones y, consecuentemente, una reducción en la cantidad de niños que podrían ser entregados en adopción a parejas que los soliciten.

En 2009, después de los ocho años de presidencia de George W. Bush que supusieron una congelación de la financiación de ese tipo de experimentos, el presidente Barack Obama ordenó que los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) volvieran a recibir financiación para ese cometido. En consecuencia, el año pasado, el NIH emitió unas nuevas directrices para ofrecer a los investigadores financiación para experimentar con esas células.

El magistrado había desestimado previamente la demanda

El Gobierno dedica 157 millones de euros a los estudios científicos

Un grupo religioso, que trabaja en el campo de la adopción, presentó la demanda, en la que también participó un grupo de científicos que argumentó que las nuevas normas suponían la violación de diversas leyes federales vigentes sobre la experimentación con embriones humanos. Según legislación aprobada en 1995 en el Congreso, en EE UU es ilegal matar embriones con el fin de experimentar con células madre.

El grupo religioso, cuyo nombre es Nightlight Christian Adoptions, comenzó en 1997 un programa a través del cual dice haber facilitado la adopción de 400.000 embriones a parejas con problemas de fertilidad o que quieren adoptar. En su página web asegura: "Facilitamos la adopción de embriones de aquellas parejas que han completado tratamientos de fertilidad y a las que les han sobrado embriones. Esos embriones están almacenados en clínicas de fertilidad y están a la espera de encontrar un hogar".

Ayer, el juzgado federal del Distrito de Columbia readmitió la demanda a trámite, ya que previamente la había desestimado, pero los denunciantes apelaron. El juez al cargo, Royce Lamberth, emitió inmediatamente una paralización cautelar de la financiación pública de esos proyectos. En ella estimó que, la ley "prohíbe sin ambigüedad el uso de fondos federales para toda investigación que destruya embriones humanos".

La investigación de ese tipo supone la destrucción del embrión, de cuatro o cinco días, para obtener las células madre, que pueden convertirse en cualquier tejido del cuerpo. Por eso son tan valiosas en las investigaciones. Por lo general, se obtiene los embriones de centros de tratamientos de fertilidad, ya que no todos los embriones que se fertilizan in vitro acaban implantándose.

Fuentes del NIH aseguraron ayer que las nuevas medidas de la Casa Blanca permitieron financiar con dinero público parte de proyectos que utilizaban embriones humanos. Esos embriones, sin embargo, se conseguían con financiación privada. Por eso, el juez dijo: "No se puede prohibir financiación federal para sólo una parte de la investigación en que el embrión sea destruido. Si la investigación con células madre embrionarias supone destruir un embrión, entonces financiarla supone quebrantar la ley".

Una inmensa mayoría de la comunidad científica, incluidos numerosos investigadores del NIH, alabaron a Obama por levantar la prohibición, ya que entendían que suponía quitarle un corsé ideológico y religioso a la ciencia. Los años de Bush supusieron una larga ralentización y en ocasiones una paralización de proyectos de investigación en dolencias como el alzhéimer o la diabetes.

Bush no sólo ordenó aquella prohibición, sino que además la impuso con todos los medios a su alcance. Aquel presidente, que sólo emitió 12 vetos a lo largo de su mandato, empleó dos, en 2006 y 2007, para prohibir legislaciones que hubieran sorteado esa restricción de fondos públicos, en ambas ocasiones aprobada por el Congreso y el Senado.

Al ex presidente se le fueron oponiendo diversos destacados republicanos, como la ex primera dama Nancy Reagan, cuyo marido falleció de alzhéimer en 2004; o el que en 2008 fue candidato republicano a la presidencia, el senador por Arizona John McCain. Bush contaba, sin embargo, con el apoyo de un electorado de 80 millones de votantes evangélicos, para los que investigar con células madre implica un aborto.

Cuando Obama optó por revocar esa prohibición dijo, en conferencia de prensa: "Nos aseguraremos de que en esta Administración basemos nuestras decisiones en la ciencia más rigurosa; de que elijamos a los asesores según sus credenciales y experiencia, y no por su afiliación política o ideología, y de que seamos sinceros y honestos con la ciudadanía sobre qué ciencia está tras nuestras decisiones".

Además, se aseguró de que el Plan de Estímulo Económico aprobado en aquel año se destinaran unos 200 millones de dólares (157 millones de euros) a la investigación con células madre, para revitalizar una industria que había quedado carente de financiación durante casi una década.

Ida y vuelta

- La Administración de George W. Bush decretó en 2001 que no se usarían fondos públicos para la investigación en células madre de origen embrionario. Con ello contentaba a los sectores más conservadores, que ven en estos trabajos un aborto encubierto, ya que el embrión se destruye. No se impedía el uso de fondos privados.

- Una de las primeras medidas científicas de Obama, en marzo de 2008 fue levantar el veto. Arnold Schwarzenegger, gobernador de California, ya se había adelantado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de agosto de 2010

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